Rapa Nui, la isla del hombre pájaro

A más de 3.500 kilómetros del punto más próximo del continente sudamericano y a 4.251 kilómetros de Papeete, la capital de la Polinesia Francesa, Rapa Nui o ‘Isla Grande’ en el idioma autóctono, es en términos geográficos uno de los lugares habitados más aislados del planeta.

Moai al atardecer cerca de Hanga Roa @3viajes
Moai al atardecer cerca de Hanga Roa @3viajes

Este pequeño triángulo en la inmensidad del Océano Pacífico resulta un total misterio para los más reconocidos expertos y un lugar único y mágico para el visitante que tiene la oportunidad de recorrer sus increíbles paisajes volcánicos sembrados de moais.

Porque si una imagen nos viene a la mente al pensar en Rapa Nui o la Isla de Pascua son esas singulares y gigantescas estatuas de piedra mirando al horizonte. Pero una vez saciada la impaciencia por ver a los míticos moais, aún queda mucho por descubrir, innumerables misterios sin resolver y lugares de una belleza única e imborrable.

Personalmente, cada vez que evoco mi paso por Rapa Nui la primera imagen que viene a mi memoria no son los bellos Ahu Tongariki que vuelven a mirar al mar, ni siquiera la evocadora cantera de moais de Rano Raraku, sino la imponente imagen del cráter volcánico Rano Kau, cubierto por decenas de lagunas en su interior y abriéndose con una mella al azul del Pacífico.

Cráter del volcán Rano Kau @3viajes
Cráter del volcán Rano Kau @3viajes

Para acceder al volcán se puede llegar en coche o en moto, pero si se elige la opción de ir paseando desde la única población de la isla, Hanga Roa, la ascensión ofrece aún más sentido a la vista que nos espera. Es difícil asumir que en algún momento nos tendremos que marchar y dejar atrás esta obra de arte natural sin agradecer antes a la actividad volcánica, a las lluvias, a la erosión de los vientos, al azote del mar y en definitiva a todos los elementos que han ido esculpiendo este lugar. Pero no somos los primeros en quedar atrapados por el encantamiento de Rano Kau, los primeros pobladores de la isla ya cayeron bajo su embrujo eligiendo precisamente la cima del volcán y la ladera que cae hasta romperse abruptamente en un acantilado sobre el océano, como su centro ceremonial.

Es desde el centro ceremonial de Rano Kau desde donde mejor se divisa el puntiagudo islote donde cada año los jóvenes de distintos clanes se jugaban la vida para conseguir los preciados huevos de una especie de golondrina autóctona para convertirse en Tangata Manu, hombres-pájaro . Este nombramiento les otorgaba el honor de gobernar en la isla durante un año.

Vista del islote de los Hombres Pájaro desde Rano Kau @3viajes
Vista del islote de los Hombres Pájaro desde Rano Kau @3viajes

Cuando decimos jugarse la vida es literal, porque no se trataba de una simple competición deportiva, sino que los escarpados acantilados, las embravecidas aguas que azotan casi sin cesar las costas de la Isla de Pascua y los numerosos tiburones que nadan en sus aguas causaban numerosas bajas entre los participantes.

Una isla rodeada de misterios

Los misterios de los que hablábamos al iniciar el artículo respiran a través de todos los poros de la volcánica Rapa Nui. Los más prestigiosos historiadores no se ponen de acuerdo sobre la procedencia de los primeros pobladores de la isla. Aunque el pueblo rapanui se considera hermano de las etnias polinesias, existen teorías que lo vinculan a los Mochica, pueblo indígena del norte de Chile.

Ahu Tongariki mirando al océano @3viajes
Ahu Tongariki mirando al océano @3viajes

Otros, como el historiador peruano José Antonio de Busto van más allá y hablan de una expedición del inca Tupac Yupanqui, en base a narraciones de los primeros cronistas españoles que llegaron a la isla y recogieron relatos locales sobre el viaje del gobernador inca, también llamado el ‘Inca Viajero’, por sus expediciones fuera de Cusco.

A pesar de su aislamiento, Isla de Pascua se ha convertido en una encrucijada de culturas y hoy de idiomas que confieren a este pequeño triángulo volcánico en medio del océano una personalidad muy particular, difícil de comparar con otros lugares.

Otras incógnitas como la total desforestación de la isla, los moais derribados o la pérdida de la única escritura polinesia los iremos contando en próximos posts.

Continúa leyendo la serie 'Viaje a Chile'Rapa Nui, el misterio de la isla sin árboles (II)  

#chile#Isla de Pascua#rapa nui#Volcanes

Escrito por Silvia

Antes viajaba para ver en los demás la parte diferente; ahora viajo para conocer en qué nos parecemos. Javier Reverte. Viajero y escritor
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