Diario de un viaje a Malta – La isla de Gozo – Día 3

Una de las cosas que más me gustó durante el tiempo que estuve en Malta fue que al despertarme, ya lucía un sol brillante en el cielo que te invitaba a hacer muchas cosas, con el fresquito justo para empezar la ruta pensada.

Iglesia de Mosta @Fernando
Iglesia de Mosta @Fernando

Malta se caracteriza por tener muchas peculiaridades y una de ellas es la tradición tan antigua de artistas y trabajadores de la piedra tanto en las canteras como en los talleres tallándola, además de ser la materia prima más importante. Además, la piedra de estas islas es muy peculiar ya que es muy porosa y de color amarillo, y convierte el paisaje en algo único de este país. La piedra que hoy en día se utiliza para construir las viviendas particulares y edificios modernos es la misma que se utilizó hace mil años para construir iglesias y palacios.

Todo esto lo pudimos apreciar con más detenimiento en Limestone Heritage, un museo dedicado a la historia y tradición de la piedra ubicado precisamente en una antigua cantera. Allí se pueden apreciar los avances técnicos desde la prehistoria, pasando por la revolución industrial hasta nuestros días. Es un lugar precioso y fresco que, en lagunas noches, se celebran fiestas y cenas con música en directo y espectáculos tradicionales por un precio muy módico (como todo en Malta).

Dando un gran salto en el tiempo y dejando atrás la edad de piedra, nos trasladamos al Palazzo Parissio en Naxxar, construido en 1733. Sin embargo, su conservación actual se debe a la remodelación que vivió en 1898 por el marqués Giuseppe Scicluna, convirtiéndola en uno de los palacios más hermosos de la isla. Encargó la decoración a los mejores artesanos de Malta e Italia con lujosos muebles, lámparas y obras de arte que se encuentran por todo el palacio, además de dotarlo de electricidad y teléfono y de un precioso jardín barroco que no hay que perderse por nada. Actualmente, el palacio es propiedad del Dueño de la marca tradicional maltesa, Cisk.

Palazzio Parisio @Fernando
Palazzio Parisio @Fernando

Y si hay algo que abunda en Malta además de iglesias, son los palacios y después de ver uno nos fuimos a otro, residencia actualmente del Presidente de la República. El Palacio San Anton y sus jardines son los más grandes de toda Malta y es una gozada pasear por ellos, sobre todo a medio día como lo hicimos nosotros, cuando el sol más aprieta para estar bien fresquitos en un lugar espectacular.

Palazzio San Anton @Fernando
Palazzio San Anton @Fernando

A continuación nos dirigimos al otro lado de la isla para ver atardecer en los acantilados de Dingli, una auténtica experiencia. Con unos 250 metros por encima del mar, se tiene una vista espectacular y privilegiada del mar dónde este se confunde con el cielo en el horizonte. El cielo se vuele rojizo poco a poco y su belleza te deja sin aliento. De verdad muy aconsejable.

Acantilados de Dingli @Fernando
Acantilados de Dingli @Fernando

Muy cerquita de Dingli se encuentra la iglesia de Mosta que llama la atención por su enorme cúpula que se aprecia desde gran parte de la isla [imagen al inicio del post]. Fue construida entre 1833 y 1871 gracias a donativos y voluntarios. En la II Guerra Mundial cayó una bomba en su cúpula en el momento en el que habían unas 300 personas refugiadas en su interior., sin llegar a explotar nunca. Es una réplica de la basílica de San Pedro del Vaticano y una de las más bellas que ví en Malta.

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Autor: Fernando Pérez

#Europa#Malta#mar#Mediterráneo

Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."

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