Perú, el gran desconocido (I)

En su vasta orografía se encuentra el cañón más grande del planeta, nace el río más caudaloso de la geografía mundial y habita la única especie de delfín rosa conocida por los biólogos marinos. A pesar de que nuestros antepasados fueron unos grandes conocedores de sus ancestrales culturas y recovecos, Perú y la civilización perdida de los incas resultan todavía unos grandes desconocidos para la enorme mayoría de nosotros. Comenzamos hoy esta serie con uno de los tesoros escondidos dentro de este impresionante país: Iquitos, capital de la selva amazónica peruana.

En pleno corazón de la selva amazónica y a 100 metros de altitud se encuentra la maravillosa joya colonial de Iquitos, nacida en la confluencia de los ríos Marañón y Ucayali. Con cerca de medio millón de habitantes, se trata de la ciudad más grande del mundo a la que no es posible acceder por carretera, la conexión con el exterior es únicamente a través de barco o avión. Cuando está próximo el aterrizaje, se pueden distinguir claramente a vista de pájaro las caprichosas curvas del “río serpenteante”, el mítico Amazonas, y sus numerosos afluentes que le otorgan su merecida fama de ser el más caudaloso del mundo.

Paisaje Amazonico
Paisaje Amazonico (Iquitos) @Doris Casares

Amazonas
Amazonas (Desde el Avión) @Doris Casares

La amazonía peruana es un ecosistema mágicamente preservado. Dicen los iquiteños que aquí, en la confluencia entre los ríos Marañón y Ucayali, nace el legendario río. Iquitos pertenece a la provincia de Loreto y es la única ciudad de todo Perú inaccesible por medios terrestres, por ello los misioneros jesuitas se encontraron aquí con una doble tarea: la de evangelizar a los indígenas de la región y la casi igual de complicada de ser capaces de llegar hasta este rincón remoto y alejado del resto del planeta, en pleno corazón de la selva amazónica, donde todavía quedan vestigios de los años dorados de la fiebre del caucho reflejados en las elegantes mansiones coloniales decadentes cuyas fachadas están formadas por azulejos azules traídos desde Portugal. Incluso Gustave Eiffel, en pleno boom de la época, llegó a construir una curiosa casa de hierro en la plaza principal de este singular destino.

Amazonia peruana
Amazonia peruana @Doris Casares

Hoy, la fiebre del caucho ha sido reemplazada por la del oro negro, tal y como muestran las refinerías en las orillas del Amazonas. La frondosidad y el espesor de la verde jungla se ven solamente interrumpidos por el cauce de este impresionante río de aguas marrones, por las que navegaron nuestros antepasados como Pizarro o Francisco de Orellana, a quien el Amazonas debe su nombre.

Pirañas
Pirañas @Doris Casares

Anochece en la selva. Poco a poco, el sol se va escondiendo tras los juncos salvajes removidas por la arcilla, y se empiezan a percibir los primeros sonidos nocturnos. Se escucha un concierto de grillos de fondo, mientras los monos salvajes aúllan desde los árboles gigantes y un pequeño martín pescador golpea suavemente con su pico uno de los gigantes troncos de la selva primaria, cuya copa casi toca el cielo. En el exterior hace calor y mucha humedad, y las múltiples tonalidades del atardecer tiñen el cielo amazónico de rosas azulados, dibujando el lienzo de un paisaje tropical idílico.

Podría tratarse de la auténtica jungla de Tarzán, donde la electricidad, el agua caliente, la conexión con el mundo exterior y los medios de comunicación se reducen a unos primitivos tambores hechos a mano que emiten sonidos tribales a partir de los cuales se sabe que se acerca la hora de cenar o de realizar alguna incursión nocturna en la selva para observar la enorme variedad de aves y de mamíferos. Entre estos últimos, se encuentra el delfín rosa o colorado, una especie que sólo es posible contemplar en la amazonía, o el pez chaifa (actualmente en extinción) y, cómo no, las míticas pirañas, que merodean inquietas alrededor de las canoas de los turistas. Entre la flora amazónica, además de las más de 60.000 variedades de árboles y plantas tropicales para los que ya existen nombres suficientes para denominar, son protagonistas de este gigantesco bosque las plantas epifitas, que habitan en lo alto de los árboles, como las bromelias y las orquídeas, adornadas por mariposas multicolores.

Mariposas
Mariposas amazónicas @Doris Casares

Asimismo, las plantas medicinales como la uña de gato o la misteriosa “ayahuasca”, una planta alucinógena que utilizan los chamanes amazónicos para tratar con efectividad probada principios de cáncer o enfermedades digestivas.

Otros datos:
Yarapa son unos lodge en pleno Amazonas con unas vistas y sonidos nocturnos espectaculares.

Continúa leyendo la serie 'Descubre Perú'Perú, el gran desconocido (II) – Las misteriosas líneas de NazcaPerú, el gran desconocido (V) – Machu Picchu, la ciudad perdida de los incas  

#amazonas#incas#jungla#peru#selva#Sudamérica

Publicado por Doris

Muchas cosas no se pueden averiguar pensando, hay que vivirlas (Michael Ende)
10 comentarios
  • Qué lugar más interesante Doris… me ha llamado especialmente la atención la mención a la planta de la ayahuasca. Tengo un familiar con cáncer, e informándome un poco he encontrado una url bastante completa con enlaces sobre el tema:

    Ayahuasca, curiosidades

    También es de imprescindible lectura esta experiencia personal de un médico norteamericano afectado de cáncer de hígado (en inglés):

    Ayahuasca y el cáncer: la experiencia de un hombre

  • Muy buen artículo Doris. El año pasado visité Lima, Pachatamac y las líneas de Nazca. Espero impaciente ese artículo para colaborar con mis experiencias. Un saludo/ Nacho

  • Este es el tipo de viaje y destino que me encantaría hacer algún día, es ver la tierra, nuestro pobrecito planeta tierra en “estado puro”…casi casi “como nos lo dejó Dios después de la creación”!!!!

  • me ha encantado! todo: relato+fotos…
    estoy de acuerdo con Manuel, lugar interesante. desde luego, toda una aventura. habrá que plantearse ir en algún momento de la vida!

  • SIMPLEMENTE PARADISIACO, JAMAS DEJARE ESTE MUNDO SIN CONOCER PERU. FELICIDADES DORIS,POR ESTE REPORTAJE Y ESA SONRISA PICARONA.

  • Siempre recordaré mi viaje al Amazonas en Perú, esta fue una experiencia inolvidable que cambió mi vida. Si tienen la oportunidad de viajar al Perú, deben ir al Amazonas y quedarse al menos por una semana; para conocer sus reservas biológicas, parques, ríos, flora y fauna. Además, les recomiendo quedarse en Rainforest Expeditions, un lodges de la Amazonía que ofrece lo mejor de esta parte del Perú. Si desea más información, visite su página web http://www.perunature.com

  • Saludos Doris! tengo 16 años y soy de Perú vivo en Cusco, la parte andina de este hermoso país, en serio necesito conocer mucho más de la parte amazónica ya que pienso que ahí hay tantas cosas para descubrir de la misma flora y fauna!! me parece muy interesante tu experiencia :). Felicitaciones por tu web-site y por esa gran aventura que tuviste en la Amazonia peruana. =D

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