Budismo en Occidente: ¿moda o tradición?

No es una casualidad que figuras tan conocidas en el ámbito social como el actor de cine Richard Gere, el músico español Nacho Cano, el jugador de fútbol italiano Roberto Baggio o el poeta de la generación beat Alan Ginsberg se hayan acercado a una religión como la budista. Y es que la meditación, el yoga o alcanzar el nirvana ejercen, hoy por hoy, una atractiva invitación hacia lo desconocido y hacia el descanso.

Budismo
Budismo @Denis Rovira

Es una cuestión que probablemente todos los occidentales nos hemos planteado en alguna ocasión: qué es lo que hay entre la frontera que separa la vida espiritual de Oriente y Occidente. En la sociedad actual, en la que reinan el estrés y la prisa, el individuo busca un modo atractivo, cómodo y sutil de evadirse en busca de la paz, la relajación y el sosiego. Una personalidad, el Dalai Lama (su twitter @dalailama es uno de los más seguidos en la blogosfera, con más de dos millones de seguidores y 56.000 listas), y una región, el Tíbet (hoy trasladada en su mayor parte a Dharamsala, en el norte de India ante la ocupación china), encarnan la esencia del budismo hoy día en todo el planeta.

Un maestro espiritual: el Dalai Lama

Los datos son claros: curiosamente, Tenzin Gyatso, el actual Dalai Lama, tan sólo representa a un 1% de la población budista mundial. Esto plantea una aparente contradicción, al poner en evidencia a una región -el Tíbet- que siempre ha pretendido, a pesar de las dificultades con las que se ha encontrado por el camino, mantener su identidad y su cultura resistiéndose a la invasión del mundo moderno. Y sin embargo, a partir de la reencarnación del decimocuarto Dalai Lama, el pueblo tibetano se abrió al mundo exterior y el Dalai empezó a ser reconocido como maestro espiritual y temporal de la doctrina budista. Actualmente hay unos 30.000 tibetanos que le han seguido al exilio en India desde 1959, considerándolo símbolo latente de su cultura y garante de la unidad de su pueblo.

“Mi destino ha sido el de conseguir que mi pueblo vuelva a su tierra”, comentaba el Dalai Lama en unas declaraciones a la prensa española. “Además, el budismo no es una opción de vida, ni una creencia política, sino un sistema espiritual, una forma de educar el alma ante la reencarnación que debe llegar inexorablemente con el tiempo. Para entender esto, el hombre debe conocer que el budismo iluminó a la humanidad hace más de 2.500 años a través del hinduismo”.

Dalai Lama

El budismo en el Viejo Continente

Fue a finales del siglo XIX cuando Occidente comenzó a interesarse por el budismo como disciplina mística. Sin embargo, ya desde el siglo anterior el filósofo alemán Arthur Schopenhauer había mostrado interés por la enseñanza de la religión, introduciendo en Europa sus principales ideas maestras. La invasión de Asia por misioneros y comerciantes europeos favoreció todavía más la penetración de esta doctrina, en un principio recibida con reticencia por Occidente. Poco a poco, la filosofía budista reveló su fe y su mensaje a los eruditos que se iniciaron en ella. Gran Bretaña fue el primer país que tradujo los textos originales del pali y del sánscrito al inglés. La Sociedad Teosófica, fundada en 1875, fomentó y aceleró la afluencia de informaciones relativas al budismo hacia el Viejo Continente.

¿Una moda pasajera?

A principios del siglo XX, los budistas occidentales se hicieron más famosos y más activos, y en 1903 se creó la primera asociación budista alemana. En 1929 se fundó en París la Sociedad de Amigos de los Budistas, bajo la iniciativa de Miss Constant Lounsberry. Precisamente, grandes intelectuales franceses como Ernest Renan, Levi o Toissaint han contribuido a la divulgación del budismo en Occidente, donde el budismo continúa siendo un enigma. Es una religión, aunque no lo sea en todas sus reglas, y a la vez una filosofía que se caracteriza por el total respeto a la vida, por la paciencia, la meditación y la no violencia. De lo que no hay duda es de la enorme influencia que está ejerciendo en los últimos años sobre la cultura occidental. El siguiente paso consiste en averiguar si esta influencia puede convertirse en un arraigo sólido o si es, simplemente, una moda pasajera.

Budismo en el mundo

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Publicado por Doris

Muchas cosas no se pueden averiguar pensando, hay que vivirlas (Michael Ende)
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