Ringstrasse y la Viena histórica

En la actualidad, Viena muestra una inusual disposición de sus monumentos al visitante despierto: el relativamente pequeño centro de la ciudad (Innere Stadt), agrupado entorno a la vieja catedral de San Esteban, está rodeado por un gran anillo de amplísimos espacios, repleto de jardines y edificios majestuosos del siglo XIX, y más allá de este anillo hay otro con los principales monumentos del siglo XVIII.

Ringstrasse bulevar en Viena

Este plano tan particular se explica por las enormes fortificaciones que rodeaban la vieja ciudad durante la Edad Media y el Renacimiento. Las fortificaciones fueron construídas en el siglo XVI siguiendo patrones venecianos, y no se componían solamente de murallas, sino también de bastiones, rampas, y un gran foso.

Respondían a la necesidad de fortificar mejor la ciudad, ya que en 1529 ésta sufrió el primer asedio turco a manos del ejército del Sultán más célebre de la historia del Imperio Otomano: Sulimán I El Magnífico. Las inclemencias meteorológicas de aquel año y una preparación deficiente impidieron la toma de la ciudad, pero quedó claro que si Sulimán I se empeñaba en tomar Viena más adelante, no le sería muy difícil en las condiciones defensivas del momento.

Soliman I El Magnífico

La Viena fortificada

A principios del siglo XVIII, y tras el fallido y dramático nuevo asalto de los turcos en 1683, que frenó la expansión del Imperio Otomano hacia Europa, Viena recuperó y amplió su población como nunca, y hubo de expandirse extramuros. Los asentamientos fuera de las fortificaciones se vieron amenazados por nuevos tiempos tumultuosos a causa de una revuelta de campesinos húngaros (Kurocok, 1703-1711), motivo por el que se tuvo que construir un nuevo sistema de fortificaciones alrededor del primero, con lo que aquí tendríamos nuestro segundo anillo vienés.

Fortificaciones de Viena en 1683

Viena se abre de nuevo al mundo

En 1857, el Emperador Francisco José I aprobó un plan para unificar las dos partes de Viena tirando a tierra las antiguas murallas y edificando modernos edificios y enormes jardines. Llevó más de 30 años completar el programa de reformas, que los arquitectos aprovecharon para construir los suntuosos edificios “neo” que podemos ver hoy día en arquitectura neorenacentista, neogótica y neoclásica. Incluso hubo hueco para construir un palacio de estilo neotudor. Esta mezcla de estilos arquitecturales se conoce a menudo como ‘Ringstrassenstil’. La utilización de los estilos en los nuevos edificios tuvo su significado: los museos (el de Arte y el de Historia Natural, por ejemplo), así como la State Opera House se basan en un estilo renacentista italiano, mientras que el Parlamento de Austria se basa en el estilo de la Grecia clásica, con un claro guiño de ojo hacia el lugar donde nació la democracia.

Se construyó pues una magnífica avenida (Ringstrasse) de 4 kilómetros de longitud, que rodea por completo el centro de la ciudad. Para ello se derribaron las murallas, el glacis (espacio de entrenamiento militar) y otras protecciones ya en desuso. El Ringstrasse fue planeado con generosidad, dejando suficiente espacio para una amplia avenida salpicada de monumentales edificios como el Hofburg, el Parlamento austríaco, La State Opera House, el Museo de las Artes, el primer observatorio público Urania y la Universidad de Viena, entre otros.

Plan de Francisco José I para Viena

El Ringstrasse fue inaugurado ceremoniosamente el 1 de Mayo de 1865 por el emperador, y es uno de los bulevares más bonitos y amplios del mundo.

Las fortificaciones del segundo anillo se tirarían a tierra años más tarde. No obstante, todavía podemos percibir algo de los antiguos bastiones si nos fijamos en los escalones que conectan diferentes niveles de terreno en estos anchos espacios del primer anillo defensivo de Viena (actualmente Burgring), o si divisamos las modernas inscripciones en los edificios que conmemoran episodios del asedio de Viena de 1683, además de que todavía quedan en pie partes del muro que no se quisieron derribar para preservar edificios de valor histórico.

Reminiscencias de los asedios turcos de Viena

Paseando por el centro de Viena: Ringstrasse y consejos

  • Las áreas más interesantes del Ringstrasse son el Opern Riing; Karntner Ring; Burg Ring y el Doktor Karl Renner Ring & Lueger Ring. Si no disponemos de mucho tiempo en nuestro deambular por el centro de Viena, no vale la pena visitar Schottenring, pero recorrer las zonas primeramente mencionadas es todo un placer, tanto de día como al anochecer.
  • Hay que tener en cuenta que en todo este vasto espacio hay pocas zonas de restauración y comercio, por lo que es ideal para recorrer durante la mañana o después de comer en otras partes de la ciudad. En los jardines de Volksgarten sí que hay algún que otro restaurante, pero hay que estar atentos porque los precios están por las nubes y es posible que nos llevemos una desagradable sorpresa al leer la cuenta. En cambio, los puestos ambulantes de Burg Ring son perfectos para comernos una porción de pizza calentita, o muffins, café, agua, etc. a precios muy económicos. Tenemos uno justo a la salida del metro de Volksgarten Theatre.
  • A ser posible, hay que subir en alguno de los tranvías antiguos que circulan por Ringstrasse, ya que además de ofrecernos una panorámica fantástica de las zonas de monumentos y centro de la ciudad también resulta edificante ver lo bien que se conserva este transporte tan antiguo.

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Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."
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