Escapada a Toulouse y la Cité de l’espace

Escapada a Toulouse y la Cité de l’espace

No tengo remedio, y las pocas veces que viajo sin mi familia me sorprendo pensando que ésto o aquello también les encantaría vivirlo a Belén y a mis dos hijos. A veces transcurren sólo unos pocos meses hasta que vuelvo a visitar el lugar con ellos, caso de Futuroscope este año, y en la mayoría de ocasiones me lleva años, si es que llega a darse la circunstancia.

Este fin de semana es una de esas ocasiones para mí especiales, ya que realizaremos una breve escapada en familia a un lugar que guardo con gran cariño en mi corazón, Toulouse. Hará 4 años que visité la Ciudad Rosa por última vez, precisamente en mi primer blogtrip, y además de volver a apreciar la vida y la cultura tan volcadas a la calle en una Toulouse casi mediterránea, aprendí trazos de su historia a través de sus palacetes medievales, disfruté de las vistas de la habitación en donde se alojaba Antoine de Saint-Exúpery cuando realizaba sus míticos vuelos con la compañía Aeropostale, y quedé impresionado con las salas del magnífico Museo de Historia Natural de Toulouse.

Los colores de Toulouse
Los colores de Toulouse

También guardo un grato recuerdo de mi visita al mercado Victor Hugo, que va a ser todo un placer volver a redescubrir a través de los ojos de la bloguera de cocina de la casa. Además, este sábado coincide que se celebra el festival gastronómico Toulouse à Table, así que parece que podremos volver a degustar los productos de la región de Midi-Pyrénées por partida doble.

Macarons en el mercado Victor Hugo de Toulouse
Macarons en el mercado Victor Hugo de Toulouse

La Cité de l’espace, un sueño para pequeños astronautas

Pero si hay algo que me hace especial ilusión volver a visitar esta vez es sin duda la Cité de l’espace de Toulouse, ahora sí con mis niños. En este parque temático del espacio mis hijos podrán admirar cohetes espaciales y satélites de verdad, igual que lo hizo su padre hace 4 años pero con mucha más intensidad e imaginación. Ver un cohete Ariane 5 o varios prototipos de satélites que la compañía espacial europea catapultó al espacio es sólo el preámbulo a la visita más impactante y espectacular: presenciar las entrañas de la estación espacial Mir, en concreto de una copia soviética exacta de aquella maravilla tecnológica que estuvo tantos años suspendida sobre el planeta Tierra, una hermana gemela cuya función era entrenar a los astronautas rusos para que se conocieran al dedillo las instalaciones de la estación espacial antes de lanzarlos a su encuentro.

Estación Mir en la Cité de l'Espace. Por  slasher-fun
Estación Mir en la Cité de l’Espace. Por slasher-fun
Interior de la estación espacial Mir
Interior de la estación espacial Mir: entre fascinante y divertido.

Desde la perspectiva de un adulto, en este recorrido por la Mir se entremezclan recuerdos y sensaciones: ecos de una niñez en que no era raro presenciar el lanzamiento de trasbordadores espaciales por la tele, aunque algunos acabaran en tragedia. Y quien no recuerda la feroz competencia por conquistar el espacio de rusos y americanos durante medio siglo XX, en contraste con los esfuerzos que ambos dedican hoy día en conquistar la tierra. También llama la atención la tecnología de los años 80 que impregna literalmente las paredes de la Mir, con esos ordenadores, teclados y teléfonos enormes y rústicos, al igual que los carteles en cirílico, los trajes espaciales flotando, los cables, y en general unos habitáculos minúsculos y seguramente harto incómodos.

¿Y qué me decís de la nave espacial Soyuz, no os suena ese nombre? Junto con el cohete que la ponía en órbita es el vehículo espacial más longevo de la historia, con un diseño casi inalterado en los 50 años en que ha prestado servicio. También podremos ver módulos auténticos de la Soyuz en la Cité de l’Espace, y a ver qué cara se les queda a mis hijos cuando les diga que en ese espacio tan diminuto se apiñaban 3 astronautas durante incontables horas en su deambular por el espacio exterior. Quien sabe, es posible que tras ver la Soyuz ya no quieran ser astronautas de profesión…

Una Soyuz, toda una leyenda de la era espacial
Una Soyuz, toda una leyenda de la era espacial

En fin, que espero disfrutar como un enano descubriendo el mundo del espacio a mis hijos en la Cité de l’espace, degustando la fina gastronomía del sur de Francia y recorriendo unas calles de Toulouse que me tienen enamorado desde mi última visita, y que han de estar preciosas en esta entrada del otoño.

Viajaremos de Barcelona a Toulouse en uno de los trenes de alta velocidad Elipsos, gracias a una cooperación entre las compañías Renfe y SNCF que conecta las principales ciudades españolas con el sur de Francia. El trayecto entre Barcelona y Toulouse es de tan solo 3h y 8 minutos.

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#Europa#Francia#francia con niños#parques temáticos#toulouse

Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."
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