Misión Rosetta y la Ciudad del Espacio

Misión Rosetta y la Ciudad del Espacio

A veces me pongo sentimental y me da por pensar que ser padre no sólo consiste en cambiar pañales e insistir a mis hijos para que sigan las reglas, terminen de lavarse los dientes o accedan a cruzar las calles de mi mano cada mañana, de camino al cole. Los días pasan muy deprisa y mis dos niños crecen aún más rápido, así que si detecto de vez en cuando oportunidades de despertarles la curiosidad y proporcionarles experiencias o conocimientos enriquecedores, sé bien que no tengo que dejarlas escapar.

Hoy era un día muy, muy especial para la Agencia Espacial Europea (ESA); después de 15 años trabajando codo con codo en un proyecto extremadamente ambicioso, los científicos de la Misión Rosetta se enfrentaban a su gran prueba de fuego: ¿consegurían por vez primera en la Historia aterrizar una nave en un cometa que circula a 18km por segundo, y situado nada menos que a 500 millones de kilómetros de La Tierra?

Después de todo este tiempo, por fin hoy lo íbamos a averiguar. Así que les he estado contando a mis hijos el gran reto, una maravillosa aventura que nadie se había atrevido a afrontar jamás. Les he hablado de unos científicos e ingenieros que han trabajado en equipo durante años para proponer soluciones nunca antes probadas, poniendo ingenio e imaginación. Les he explicado que los diferentes lugares de procedencia de cada miembro de este equipo enriquecen al conjunto –sólo hay que ver sus distintos acentos en inglés en los vídeos–, también algo sobre comunicación, paciencia, esfuerzo, perseverancia y confianza. Por supuesto que para conservar la atención de mis niños he acompañado mis disertaciones y mis pobres explicaciones técnicas de muchos vídeos que he podido encontrar en la red, y si lo pensamos es una de las grandes ventajas que tiene Internet para los niños pequeños.

Fases de la Misión Rosetta
Fases de la Misión Rosetta

Hemos visto vídeos en que los miembros del equipo de la Misión Rosetta miran atentamente a las pantallas, para saltar de alegría y fundirse en un emocionante abrazo con el descubridor del cometa, el ruso Klim Ivánovich Churiúmov…

También les he hablado a Eric y Nicolás sobre la aventura del Espacio y las misiones tripuladas, como por ejemplo la ISS-41, cuyos astronautas justo acaban de volver de su misión a bordo de una nave Soyuz, ¡¡en un viaje a velocidades de 28.000 km/h reducidas a 0 km/h en apenas 3 horas!!

Los tripulantes de la ISS-41, volviendo a casa en una Soyuz
Los tripulantes de la ISS-41, volviendo a casa en una Soyuz

Todo ésto les ha parecido fascinante como era de suponer, pero con la particularidad de que mis hijos ya habían subido antes a una Soyuz y ya habían visto una réplica exacta de la nave Phileas con todo detalle. ¿Cómo es posible?

Cohete Ariane 5 de la Agencia Espacial Europea
Cohete Ariane 5 de la Agencia Espacial Europea

La Ciudad del Espacio de Toulouse

Hace unos meses visitamos La Ciudad del Espacio de Toulouse, un fantástico parque temático dedicado a todo lo relacionado con el Espacio. Paseamos por entre los módulos de una auténtica Estación Espacial MIR, vimos en qué condiciones viven los astronautas cuando están orbitando alrededor de La Tierra, dónde duermen y cómo se duchan o alimentan, los ordenadores y la tecnología que se utilizaba en los años 80 e incluso vimos postales auténticas que les entregaban las familias a los astronautas rusos antes de partir.

Eric y Nicolás posando -más o menos- delante de la Estación Espacial MIR
Eric y Nicolás posando -más o menos- delante de la Estación Espacial MIR
Interior de la Soyuz de la Ciudad del Espacio

Pudimos subirnos a la cápsula de navegación de una nave espacial Soyuz, que os aseguro que es toda una experiencia tanto para grandes como para pequeños. En la Ciudad del Espacio mis hijos pudieron aprender un poco de planetas, distancias y órbitas, incluso Eric pudo jugar con un simulador de pilotaje de satélites, gracias a el cuál se encargó de manejar varios satélites en sus órbitas a La Tierra. Contemplamos un enorme cohete espacial Ariane 5, también satélites auténticos desplegados en la zona exterior del parque, así como cohetes y propulsores genuinos, audiovisuales sobre misiones espaciales… Mis hijos incluso se animaron a lanzar un pequeño cohete gracias al señor Isaac Newton y su principio de acción-reacción, tras rellenar su tanque de agua en una simpática atracción para niños. De verdad, una gozada.

satelite

En otra de las exposiciones permanentes de La Ciudad del Espacio pudimos descubrir a la nave Phileas y su misión a través de una réplica real depositada en un terreno rocoso, acompañada de vídeos con simulaciones de su aterrizaje en el Cometa 67P. Cómo hemos recordado esos vídeos durante el día de hoy… Personalmente, me parece de un mayúsculo chapeau que exista un parque dedicado a difundir este tipo de conocimientos entre el público infantil.

También pudimos depositar nuestras manos sobre el trozo de meteorito más grande que se ha encontrado jamás en Europa, e incluso podríamos habernos embutido unos trajes de astronauta para experimentar la gravedad cero en un decorado lunar, cual Neil Armstrong… Otro punto fuerte para disfrutar de la Ciudad del Espacio con niños pequeños es su excelente tienda infantil, donde encontraremos todo tipo de juguetes relacionados con la temática espacial. Los precios no estaban nada mal y nos volvimos con varias naves espaciales de Lego y algunas cosas más con las que afortunadamente siguen jugando mis pequeños a día de hoy.

La Base des Enfants, un espacio dedicado enteramente a los niños
La Base des Enfants, un espacio dedicado enteramente a los niños

En fin, algunos diréis que si Euro Disney, que si Port Aventura, etc., pero a mí esos parques temáticos no me dicen nada, y en cambio me vuelven loco los parques franceses como Futuroscope o La Ciudad del Espacio, donde consiguen aunar de manera admirable educación, divulgación y diversión.

Mis hijos no dejarán de mentar la Ciudad del Espacio durante varios meses (¡aunque ya antes lo hacían!), y el pequeño Nico ya ha acuñado una expresión absolutamente maravillosa: ‘mira papa, ¡es un planeta lunar!’; lo dice ante cualquier cosa que se parezca remotamente a una nave.
Ay hijos, qué rápido que pasa el tiempo…

Actualización: En esta web tenéis una fantástica maqueta de papel de las naves Rosetta y Philae, ¡para que vuestros hijos las puedan construir y soñar con su propia Misión Rosetta!

Si pensáis ir a la Cité de l’espace en grupo, podéis concertar cita para que os hagan todo un recorrido por las instalaciones con explicaciones en perfecto castellano. Preguntar por Jean Champie.

Viajamos de Barcelona a Toulouse en uno de los trenes de alta velocidad Elipsos, gracias a una cooperación entre las compañías Renfe y SNCF que conecta las principales ciudades españolas con el sur de Francia. El trayecto entre Barcelona y Toulouse es de tan solo 3h y 8 minutos, después bastan 15 minutos en coche o taxi para llegar a la Cité de l’Espace. Nos alojamos en el Hotel Mercure Toulouse Saint Georges de Toulouse, en una habitación doble perfectamente adaptada para ir con niños pequeños.

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Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."
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