El hotel Bofill en Viladrau

El hotel Bofill fue construido por encargo de Ramon Bofill i Gallés (1858-1931), quien en su tiempo llegó a ser uno de los dentistas más reputados de España. Desde su consulta de Barcelona y dada su fama, el Dr. Bofill tenía como clientela a gran parte de la burguesía catalana de la época.

El Dr Bofill y sus dos buenos amigos los doctores Valentí Carulla (también Rector de la Universidad de Barcelona, 1913) y Antoni Ariet i Barberís (además 1er alcalde de Viladrau de la 2a República, 1931) fueron los que capitalizaron en gran manera la promoción de Viladrau como destino curativo y turístico de la burguesía catalana de primeros del siglo XX. Y con muy buen criterio, pues Viladrau era y sigue siendo una villa de aire puro y entorno idílico como pocas en Cataluña.

Fachada Hotel Bofill en Viladrau

La burguesía catalana se va de vacaciones

En relación a los atributos saludables de Viladrau, que atrajeron en la época a tantos y tantos pacientes y veraneantes barceloneses, se llegó a decir que:

“en este pueblo se reúne durante los meses de verano una nutrida y selecta ‘colonia barcelonesa’, familias que van a disfrutar de un clima suave, atemperado y amable mientras que el calor aprieta y agobia en la capital catalana. Sin embargo, este lugar privilegiado, en pleno corazón del Montseny, está rodeado de naturaleza exhuberante, tiene unas vistas preciosas y aporta salud y paz a los veraneantes”.

Mapa del Montseny y la ubicación de Viladrau, con respecto a Barcelona

Y así fue como a Viladrau fueron llegando un gran número de personajes pudientes, principalmente aquejados de problemas respiratorios, alergias, etc.; o simplemente veraneantes en busca de un clima más benigno y en contacto directo con la naturaleza agreste e intacta del Montseny.

Viladrau

A principios del siglo XX los que podían veranear lo hacían a conciencia; lejos de estar una o dos semanas y volver para casa, cerraban sus casas de Barcelona y se iban a Viladrau a las primeras señales de calor, para San Juan, y no volvían hasta bien entrado Septiembre, cuando comenzaban los colegios de los niños. O sea, tres meses de vacaciones que repetían año tras año.

De lujo, en un lugar privilegiado

Y el Dr. Bofill, que además de sacamuelas era emprendedor, no tardó en ver la oportunidad de construir un hotel en Viladrau en donde alojar a sus pacientes. De este modo podría continuar sirviéndoles en la distancia, por así decirlo. Así que, ni corto ni perezoso, mandó iniciar la construcción del hotel con lo que extendió su catálogo de servicios hasta Viladrau, en la comarca de Osona, provincia de Girona.

El arquitecto encargado de la construcción del Hotel Bofill fue D. José Domènech i Estepà (1858-1917), autor de muchos edificios barceloneses emblemáticos de la época, como el de Catalana de Gas (Portal del Àngel), Hospital Clínic, La Salle Bonanova, Palau de Justícia y la prisión La Modelo, entre otros.

Desde un punto de vista arquitectónico, más que mostrar un estilo específicamente nuevocentista, el edificio del hoy día Hostal Bofill lo que muestra es un cansancio por la ornamentación modernista; un retorno en definitiva al clasicismo.

Vista del Hostal Bofill en Viladrau

El Hotel Bofill fue inaugurado el 8 de Agosto de 1898. El presupuesto inicial era de 40.000 duros aunque el coste final se disparó a los 60.000 duros. Constaba inicialmente de ’50 dormitorios’, y abría solamente cuatro meses al año. En 1910 se amplió con un anexo en la parte de atrás, lo que es hoy parte del gran comedor y la sala de estar, ambos con vistas bucólicas a las terrazas y colinas verdes del entorno de Viladrau, salpicadas de casas.

Sin embargo, la ampliación se dedicó inicialmente a acoger las actividades de una sociedad denominada Casino del Hotel Bofill, destinada al entretenimiento de la colonia de veraneantes que llenaban Viladrau cada verano. En unos salones pomposamente decorados con pinturas, durante el verano se ofrecía un baile con orquesta diario, así como sesiones de cine y teatro de manera regular. El ambiente debió de ser magnífico.

Magnífico aspecto del comedor del Hotel Bofill en Viladrau @by Nando10

El Hostal Bofill, hoy día

En lo que era el gran comedor encontramos hoy día un restaurante con capacidad para 200 comensales, con exquisita decoración de estilo modernista que delata sus orígenes, y con preciosas vistas a la cara norte del Montseny. Estuve comiendo con la familia un domingo soleado de hará un par de meses; el ambiente era magnífico y quedamos muy contentos con la relación calidad/precio, así que seguramente que repetiremos en otra ocasiones que nos acerquemos a la zona, incluso pernoctando en el hostal.

El pequeño Eric, a punto para comer

El Hostal Bofill también cuenta con un bar típico de pueblo donde cada tarde se reúnen los vecinos a jugar a la botifarra. En invierno preside la sala una antigua estufa de leña. A continuación hay una amplia sala de lectura, también decorada con mobiliario antiguo y con una llar de foc singular. Normalmente disfrutan de ella los huéspedes alojados en el hostal, que dispone de 25 habitaciones dobles con las típicas comodidades de hoy día.

Los precios en 2011 son de 60€ por persona y con pensión completa, o 50€ con media pensión, siempre en temporada baja. Encontraréis más información en el sitio del Hostal Bofill.

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Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."

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