Entrevista a Cristina, una estudiante en Amsterdam

Entrevista a Cristina, una estudiante en Amsterdam

Hace unos días tuve la fortuna de asistir a la presentación de los nuevos proyectos del grupo The Student Hotel en Amsterdam, con varias aperturas previstas para 2017 en ciudades europeas como Barcelona, Madrid o Florencia. Allí tuve la ocasión de entrevistar a Cristina Bonillo, una joven estudiante almeriense que lleva varios meses abriéndose camino en Amsterdam. Esta es su experiencia.

¿Por qué Amsterdam, Cristina?
Soy de Almería, pero me había trasladado a Madrid para estudiar doble grado de Relaciones Internacionales y Traducción e Interpretación en la Universidad Pontificia de Comillas. El segundo año nos obligaban a hacer intercambio y así fue que acabé en Austin (Texas), donde descubrí que me encantaba la asignatura de Comunicación Intercultural. A la vuelta, escogí Amsterdam por una decisión meramente académica, aunque una vez que llegué aquí me encontré con una experiencia muy distinta a otras ciudades europeas: venía como decía de un año de intercambio en Estados Unidos, y el choque cultural con la mente en principio más abierta que tienen los holandeses fue verdaderamente importante.

¿Cómo fueron tus comienzos en la capital holandesa?
Aterricé en agosto de 2016, unas semanas antes de comenzar las clases en septiembre. Fue un poco extraño, porque al principio buscar un sitio para vivir en Amsterdam fue abrumador para mí: aquí hay mucha demanda de apartamentos y residencias para estudiantes, y para nosotros es bastante difícil encontrar algo que merezca la pena. Yo pedí ayuda por la universidad para ver si me podían encontrar alguna plaza en una residencia, pero estaba muy difícil. Entonces desde Almería me puse a investigar sobre zonas de Amsterdam, precios medios, y The Student Hotel me llamó la atención desde el principio tanto por el diseño moderno y juvenil de sus espacios como por los servicios que ofrece a los estudiantes; aparte de la recepción y zonas de juegos, están la amplitud, el ambiente desenfadado, las comodidades en muchísimos aspectos y una convivencia que es bastante buena. Les encanta organizar actividades para que todos los estudiantes nos vayamos conociendo, y somos unos cuantos: en este hotel de Amsterdam vivimos 32 estudiantes por planta, 12 pisos.

The Students Hotel

Después de seis meses en Amsterdam, ¿cómo lo llevas?
Estoy muy contenta con mi decisión de venir aquí, y el sistema educativo holandés es muy diferente a lo que estaba acostumbrada. Aquí son más exigentes en algunas cosas, pero también te dejan más libertad y responsabilidad en otras. Por lo demás, ha sido sobre todo una experiencia muy internacional, y eso te relaja porque no te sientes la rara que viene de otro lugar (todos vienen de otro lugar a estudiar). Amsterdam me parece una ciudad más integradora que por ejemplo Madrid, sobre todo por el ambiente internacional estudiantil que tiene.

¿Cómo se construye comunidad en un espacio tan grande y con tantos residentes? ¿Puede llegar a resultar impersonal?
En principio sí es cierto que tenía esa impresión al llegar; en Madrid estaba en un colegio mayor, que es muy distinto a la experiencia de residencia. Pero rápidamente vi que esto no iba a ser así aquí, porque fundamentalmente compartimos cocina en grupos de 13 personas, y ahí sí que haces grupos y amistades; y quedas con ellos en la cocina para jugar a las cartas o celebrar pequeñas fiestas. Sí se forman grupos, pero como además intentan hacer actividades en las zonas comunes, nos acabamos encontrando todos, con lo que no vivimos tampoco en nuestra pequeña burbuja social. La dimensión y la filosofía de este sitio lo hacen distinto de las típicas residencias que conocemos de España; todo está pensado para que los estudiantes nos encontremos y compartamos experiencias.

The Students Hotel

The Students Hotel

¿Qué te gusta de Amsterdam, ahora que llevas seis meses por aquí?
Me encanta que es una ciudad pequeña y cómoda, se puede ir a cualquier sitio con bicicleta y en media hora atraviesas Amsterdam. Esta movilidad y esta facilidad de transporte y de poderte acercar a cualquier lugar hacen que el día sea más vibrante. Y aunque todavía está reciente y no he tenido demasiado tiempo aquí para ir encontrándole pegas, es una ciudad que me encanta. Quizá también influye que Amsterdam es una ciudad muy amable para los estudiantes. Por otra parte, la cultura individualista que me he encontrado aquí yo ya la conocía en cierta medida de mi etapa en EE.UU., así que no ha sido tanto el choque como si hubiera aterrizado directamente de España.

Aquí la gente es muy respetuosa, pero ese respeto también supone dejarte tu espacio para todo: esto se traslada por ejemplo en que si pides ayuda para cualquier cosa, te la van a dar: pero tienes que pedirla, nadie se te va a ofrecer a preguntar, por ejemplo, si estás bien. No es como la cultura española en la que nosotros vamos insistiendo en ofrecernos a los demás para cualquier cosa, continuamente. También es verdad que para conocer gente aquí, son más distantes: pero la predisposición es positiva, siempre y cuando tú des el primer paso.

Amsterdam

¿ Y crees que es algo cultural, o que tiene también un punto de cierto prejuicio con los españoles o extranjeros?
Estereotipos siempre va a haber, con lo que al decir que eres española ya hay cierto encasillamiento preliminar; pero en general –aunque es cierto que no conozco muchos holandeses, porque siempre es más fácil conocer a otros extranjeros en el ambiente estudiantil en el que me muevo–, creo que más bien son muy respetuosos, en el sentido de que antes de juzgar, observan. Y aunque no estén muy de acuerdo contigo, no te lo van a decir directamente, sino que tirarán por su camino sin más. Los holandeses no se entremeten en la vida de los demás, ni para bien ni para mal. Aunque es verdad que también son muy sinceros, y no tienen tapujos para decir las cosas como las sienten, como el ciclista que pasa cerca de un transeúnte y le dice de todo si se ha visto en peligro de caer; eso también pasa. O sea, que el tema del respeto tiene como doble filo: son muy francos y no te dirán algo si no lo piensan realmente, pero no hay prejuicio directo en ese sentido. De todos modos, históricamente los españoles siempre han sido vistos como el malo de la película por aquí a causa de la conquista y represión provocadas en la época de la Guerra de los Ochenta Años; la analogía del coco para un niño holandés es un español…

Amsterdam

¿A nivel de idiomas, crees que con el inglés te puedes defender perfectamente en Amsterdam, o hace falta saber un poco de holandés?
Manejándote en inglés no tienes ningún problema en Amsterdam, todos lo saben hablar muy bien por aquí, incluso las personas mayores. Sí es verdad que me encantaría aprender a hablar holandés para al menos conectar más con la gente local, porque sí te sientes un poco alejado de ellos, pero no es en absoluto un problema a nivel de comunicación como sucedería en el caso de un holandés en España, donde el inglés brilla por su ausencia.

Comentabas al principio que no conocías nada de Amsterdam, de sus barrios… ¿Qué es lo que más te gusta de la ciudad ahora que llevas unos meses?
Me gusta mucho De Pijp, el barrio que está al otro lado del río Amstel: es un barrio bastante bohemio, con sus tiendas locales y un mercado callejero, hay un parque que también me gusta mucho… Es una zona que para callejear y estar durante el día, pasearte por el mercado… Me gusta mucho también Vondelpark que está al lado de la zona de los museos como el de Van Gogh; me encanta ir por allí y tumbarme a leer… aunque ahora que hace frío, apetece menos. La arquitectura de esta ciudad me llama mucho la atención; las casas estrechitas, unas al lado de las otras, las fachadas distintas, los enormes ventanales en todas ellas, por supuesto los canales… Amsterdam tiene mucho encanto. Y aunque sea por el hecho de darle un poco de caramelo a la vista, en ese sentido el sabor inicial perdura y mis ojos todavía no se han cansado de Amsterdam.

Amsterdam

Amsterdam

¿Qué tal el clima por aquí?
El frío y el ambiente gris dicen que te afecta mucho al humor, antes de venir pensaba que me agobiaría y me entristecería estar aquí pero al final Amsterdam me gusta tanto que esté nublado, llueva o haga frío, es coger la bici y empezar a mirar a los lados y me encanta, me da la sensación de una ciudad de cuento, de alguna manera.

Y a nivel de precios, ¿cómo ves la ciudad?
[risas] El nivel de vida en Amsterdam es alto, y se nota… Y es verdad que hay que dosificar mucho para irse a cenar fuera algún día o irse a tomar un par de cervezas, más de lo que habría que hacer como estudiante en España. Algo tan simple como el transporte en público es caro: cuenta que estás pagando 3€ por cada viaje que haces… Si coges el billete de 24h son 7,5€, el de 48h son 12,5€… Sí que el servicio es muy bueno, pero todo va sumando y al final te das cuenta que tienes que controlar mucho los gastos. Muchas veces, puedes ir en bicicleta y llegar antes que con el transporte público, y aquí uso una bici que viene incluída en mi residencia en el The Student Hotel, me la llevo a todas partes. En 15 minutos en bici te puedes desplazar perfectamente a todas las áreas de Amsterdam que normalmente necesitas ir.

Entrevista a Cristina Bonillo, una estudiante en Amsterdam

¿Qué recomendarías a los estudiantes que esté pensando en trasladarse a vivir a Amsterdam?
Mi consejo principal –y general para cualquier experiencia de irte a vivir al extranjero– es tener una mentalidad abierta, sobre todo el no dar por hecho de que te van a salir las cosas de una u otra manera de antemano porque es todo un proceso de descubrimiento, de ver cómo la ciudad encaja contigo y cómo te ves con la gente que te vas encontrando, el ambiente que se te va creando para ti. Y para Amsterdam en concreto, que no le tengas miedo, porque parece una ciudad en principio muy turística, te creas la imagen de que es la ciudad de los canales y las prostitutas y sin embargo es una ciudad que tiene tanta oferta cultural, con un ambiente tan internacional que enriquece mucho en muchos otros sentidos.

Y finalmente, ¿encuentras segura Amsterdam?
Es una ciudad muy segura, de hecho se considera una de las ciudades más seguras del mundo. No hay animales callejeros, sólo unos pocos gatos que mantienen a ralla a los ratones. Aquí se sale de fiesta en bici, al principio me daba reparo volver en bicicleta a las 3, a las 4 de la mañana, más que nada por si me caía… pero al final sin problema. Es una ciudad muy tranquila donde puedes ir a cualquier sitio sin tener que preocuparte de nada, y luego la gente en Amsterdam es muy hospitalaria.

***

The Student Hotel

Apenas hace diez años que el emprendedor Charlie MacGregor decidió probar un nuevo concepto de residencia para estudiantes muy cercano al funcionamiento de un hotel y en donde los jóvenes pudieran disfrutar de espacios, seguridad, mobiliario y servicios de calidad –a Charlie le chocaba que hasta entonces, al construir residencias para estudiantes los promotores acostumbraran a decir ‘¡qué más da! si sólo son estudiantes…’–. Charlie tenía en mente al mismo tiempo a los profesionales que viajan a ciudades por trabajo y que están allí unos días o incluso semanas: en cómo de impersonales y solitarios pueden llegar a ser los hoteles para ellos, y cómo estos profesionales podrían beneficiarse de encontrarse en ambientes más abiertos y en cierta medida impregnarse del espíritu desenfadado y juvenil de los estudiantes. Así surgió el proyecto The Student Hotel que desde entonces ha ido abriendo hoteles sin parar en distintas ciudades europeas y en donde todo está diseñado para provocar el encuentro y las sinergias positivas entre sus inquilinos por muy distintos que estos sean.

The Students Hotel

The Students Hotel, Amsterdam

Un típico hotel de The Student Hotel se asemeja más a las instalaciones de una startup de éxito que a una residencia, con amplios espacios para encontrarse, cocina, actividades y fiestas comunitarios, bicicleta incluída en la mensualidad, gimnasio y área de ocio, ascensores con sistema de control de acceso, Internet de alta velocidad, espacios de co-working, salas de reuniones y conferencias y un largo etcétera de servicios que proveen todas las facilidades para un primer año de estancia de estudios en el extranjero. Podéis consultar dónde existen hoteles The Student Hotel en su página web.

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Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."

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