Sète, la promesa del mar

Sète, la promesa del mar

Tendría que haberme ido a vivir junto al mar. Ahora ya lo sé, supongo. Al menos, es lo que me ronda por la cabeza cada vez que me encuentro paseando por un puerto, por un paseo marítimo. Vivir junto al mar para tener más presente el misterio, para regalarme a diario un paisaje cambiante en constante movimiento y de horizonte incierto, como la vida; o al menos, para respirar un aire más puro, renovado. Viajar en colaboración con American Express…