Un paseo por los palacetes medievales de Toulouse

Un paseo por los palacetes medievales de Toulouse

Hoy daremos un paseo por el casco antiguo de Toulouse. Fundada por los romanos hace más de dos mil años y capital de la región francesa de Midi-Pirénées, la ciudad gala tiene una historia muy dilatada y rica en acontecimientos, que le han conferido una personalidad propia muy peculiar.

Nuestra ruta se centrará en uno de los aspectos más característicos de Toulouse: sus palacetes medievales ubicados en el barrio de St. Etienne, y muy ligados a un color: el azul pastel. Pero antes, un poco de contexto histórico que nos ayude a situarnos en la visita.

Cuando el dinero era de color azul pastel

En plena Edad Media, siglos XV y XVI, Toulouse monopolizaba una actividad comercial muy lucrativa en Europa: la extracción, tratamiento y posterior comercialización del tinte de color azul llamado pastel, denominado así por la planta de la que se obtenía el característico tono azul pálido, y que abundaba en la región de Midi-Pirénées, en cultivos pertenecientes a ciudades como Albi, Carcassonne o la propia Toulouse.

Pastel de Toulouse

Este comercio constituye el periodo económico más próspero en toda la historia de Toulouse. Así pues, los comerciantes toulousenses llegaron a disponer de dinero a mansalva, que emplearon en una extraña competición por demostrar quien era más influyente y poderoso en la ciudad.

La dinámica del peculiar juego consistió en ver quién se construía el palacete más magnífico, rematado a su vez con la torre más alta en su afán por arañar el cielo de Toulouse. Es lo que sucede con el ego de las personas, que por muy grande que sea, al ser inmaterial necesita de un refuerzo corpóreo, a poder ser lo más grande y burdo posible, con el fin de que otros lo puedan apreciar a simple vista. Y qué mejor que levantar un palacio de ladrillo que hiciera sombra a todos los demás, o eso pensaron en Toulouse.

Visto así, el comerciante toulousense más rico y con mayor ego fue sin duda Pierre d’Assézat, quien se hizo construir el palacete más grande y ostentoso de todos. Sin embargo, sus días de prosperidad fueron breves, y perdió todas sus propiedades por ser abiertamente protestante en una Francia que por entonces se entregaba ferozmente al catolicismo. D’Assézat tuvo que exiliarse de Toulouse por muchos años, y para cuando pudo volver a la ciudad rosa había perdido todas sus propiedades, ya no era nadie y murió prácticamente en la indigencia.

Hotel d'Assézat

Hoy día su antiguo palacete es llamado Hotel d’Assézat, y sigue siendo un magnífico edificio –actualmente de propiedad pública–, sede de una fundación dedicada a las obras de arte. En su vasto patio y alrededores siempre hay actividad, y si vamos en día laboral veremos el característico bullicio generado por decenas de estudiantes de bellas artes, que o bien descansan bocadillo en mano, o bien aprovechan para realizar bocetos a mano alzada a partir de detalles de la fachada del palacete.

Se acabó el pastel: el fin de una época en Toulouse

Pero nada es para siempre, tampoco la riqueza de Assézat ni el dominio textil de Toulouse, y con el descubrimiento del nuevo mundo vendría la importación del indigo, otra planta de azul más intenso y barato de obtener que el de la planta pastel. Y aunque a partir de entonces las cosas cambiaron radicalmente para Toulouse –desapareció todo un ecosistema económico basado en la extracción, tratamiento y comercio del color pastel–, al menos perduraron sus magníficos palacetes, encargados de dar en adelante testimonio de la gloria de antaño. Y con ellos sobrevivieron muchas de sus torres de aguja, pura demostración de poder y ostentación en la Toulouse medieval.

Aguja de un palacete de Toulouse

Ruta a pie por los palacetes de Toulouse

Pero volvamos ya a la Toulouse actual. Como decíamos antes, hablaremos de una ruta a pie por el céntrico barrio de St. Etienne, que nos permitirá contemplar varios de los patios interiores de estos magníficos palacetes, así como ver un gran número de fachadas de estilos renacentista y gótico. Lánguido y elegante, St. Etienne es considerado el barrio más chic de Toulouse y alberga la gran mayoría de los palacetes medievales que han llegado hasta nuestros días.

Algunos de los palacetes más famosos y remarcables de Toulouse son la mansión Bernuy, la mansión Assézat, y la mansión Brucelles.

  1. Hôtel Dahus / Tour des Tournoer (9 rue Ozenne)
  2. Hôtel du Vieux Raisin (36 rue du Languedoc)
  3. Hôtel d’Assézat (Place d’Assézat)
  4. Hôtel Hugues de Boysson (11 Rue Malcousinat)
  5. Hôtel Delfau (20 Rue de la Bourse)
  6. Hôtel d’Arnault de Brucelles (19 Rue des Changes)
  7. Hôtel d’Astorg (16 Rue des Changes)
  8. Tour Pierre de Serta (2 Rue Saint-Rome)
  9. Hôtel de Bernuy (Rue Gambetta, cerca de la Place du Capitole)
Ruta por los palacetes de Toulouse

La ruta que proponemos parte del Museo de Historia Natural (Muséum d’Histoire Naturelle), que recomendamos encarecidamente visitar si disponemos de un par de horas extra. Luego caminaremos por la Rue Ozenne, y en el número 9 encontraremos nuestro primer palacete: el Hôtel Dahus. Seguiremos a través de las estrechas calles del centro histórico de Toulouse. Cerca de la intersección con la Rue du Languedoc encontraremos el Hôtel du Vieux Raisin (36 rue du Languedoc). Proseguiremos por la Rue de la Trinité e iremos en dirección a la Rue de Metz. Justo en la intersección encontraremos la Place d’Assézat, y al lado está el gran palacete Hôtel d’Assézat. En la adyacente Rue Malcousinat tenemos el Hôtel Hugues de Boysson (11 rue Malcousinat). Al lado, en la Rue de la Bourse, veremos el Hôtel Delfau y también la tienda La Fleurée de Pastel. Esta tienda la regenta una pequeña empresa que se dedicó durante años a investigar y restaurar las técnicas de tinte medievales en Toulouse, y actualmente tiene todo su escaparate repleto de productos de color pastel. Por ejemplo: crema para las manos, pintura para vehículos, para teñir la ropa, etc. Hoy la planta se vuelve a cultivar en la región de Toulouse, Albi y zonas de Carcassone.

Gama de productos pastel

Allí mismo, en la Rue des Changes hallaremos el Hôtel d’Arnault de Brucelles (19 rue des Changes), y el Hôtel d’Astorg en el número 16 de la misma calle. Estamos muy cerca de la Place du Capitole, verdadero centro y alma de Toulouse. Pero antes, en la Rue Saint-Rome podremos ver la torre Pierre de Serta, y finalmente el Hôtel de Bernuy (rue Ganbetta). Aquí acabará nuestro recorrido por los palacetes de Toulouse, y podremos acercarnos al ayuntamiento, o al hotel en donde Saint-Exupéry tenía una habitación con vistas a le Capitole. O simplemente, podremos optar por sentarnos en una de las terrazas de la Place du Capitule y disfrutar de los ritmos de la ciudad rosa.

Los palacetes renacentistas se pueden visitar normalmente entre semana (excepto Domingo y Lunes), al menos lo que son los patios de entrada y en algunos casos hasta el jardín interior. En fin de semana es más complicado, ya que la gran mayoría de palacetes siguen estando en manos privadas, y acostumbran a cerrar sus puertas.

Saber más

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PD: Agradecemos al Comité Regional de Turismo de Midi-Pirénées y la Oficina de Turismo de Toulouse la cesión de gran parte del material gráfico de este artículo, así como la oportunidad que nos dieron de conocer esta maravillosa ciudad y la región de Midi-Pirénées. Y especialmente, agradecemos a Meritxell, nuestra fantástica guía por Toulouse.

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#Europa#Francia#palacios#ruta cultural#toulouse

Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."
4 comentarios
  • Genial resumen e itinerario por el centro de Toulouse Manuel.

    El tema de construir las torres más altas posibles me recuerda mucho a lo que sucedió en los siglos XII y XIII en Bolonia. Parece que a las fortunas locales medievales les encantaba tocar el cielo con sus torres.

    Si todo va bien, antes de marchar para Hungría haré un viaje en coche dirección Southampton y a la vuelta haré noche en Toulouse así que ya tengo bastante material para una visita rápida 😉

    • Con las Torres pasa igual en San Gimignano, en plena Toscana. Una competencia, digámosla vertical, bien curiosa…

      ¿A dónde vas de Hungría si se puede saber? Me estaba planteando una ruta en coche para este año, con base en el lago Balatón…

  • Pues estaré viviendo en Debrecen, al este de Hungría durante tres meses, del 29 de agosto al 29 de noviembre aproximadamente. El fin de semana de antes lo pasaré en Budapest.

    Es la primera etapa de Vivir Europa como tal, 12 ciudades en tres años 🙂

    Si haces esa ruta en coche en septiembre no dudes en contactarme, te podré hacer de guía, espero 🙂

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