Olympus OM-D E-M1, ¿una gran cámara para la fotografía de viajes?

Olympus OM-D E-M1, ¿una gran cámara para la fotografía de viajes?

Hace unos días tuve la ocasión de probar una de las cámaras objeto del deseo en 2014, la Olympus OM-D E-M1. Lo que viene a continuación no es una revisión técnica de la nueva reina del formato micro 4/3 — otros amigos infinitamente más expertos ya lo han hecho muy bien–, sino mis impresiones sobre su manejo y calidad de imagen, vistos desde el punto de vista de un amante de la fotografía analógica y de viajes.

Una digna sucesora de la legendaria Olympus OM-1

Ha llovido mucho desde que en 1972 Olympus revolucionó el mercado de la fotografía con su Olympus OM-1, creando la primera réflex de carrete de tamaño compacto pero que no renunciaba a la calidad de cámaras bastante más grandes. La OM-1 supuso toda una sensación desde su debut, y hoy en día sigue vendiéndose muy bien en el mercado de ocasión. Cuarenta años después, parece que la marca japonesa ha vuelto a pegar fuerte con la nueva Olympus OM-D E-M1 –por más que lo intento no consigo memorizar el modelo–, una cámara digital formato micro 4/3 de las más versátiles del mercado, y que aparece en la primera posición de muchas listas de mejores cámaras de 2013.

¿Cuáles son los aciertos de la OM-D E-M1 que tanto está gustando? Siguiendo la tradición de Olympus, el tamaño sigue siendo muy contenido en un cuerpo con acabados de calidad y un tacto muy agradable, además sellado para prevenir desperfectos por infiltración accidental de líquidos. El autoenfoque es rapidísimo, el visor electrónico es probablemente el mejor del mercado en la actualidad y la pantalla táctil se puede pivotar para conseguir tomas desde ángulos complicados. Además, se puede configurar de forma que en modo live view y tocando la pantalla sobre cualquier elemento de la escena, la E-M1 enfocará y obtendrá la foto al instante. Genial para fotografía callejera o cuando queremos ser muy discretos. Otra cosa que me gusta mucho de la OM-D E-M1 es que el objetivo 17mm f/1.8 que probé se puede pasar a manual (no autoenfoque) en un instante, y tiene marcas de distancia y de aperturas con lo que enfocar manualmente es una delicia, además de que permite determinar fácilmente la hiperfocal o el enfoque por zona tan convenientes en la calle. Cuando vuelva al digital, quiero esto…

Otro aspecto estrella de la OM-D E-M1 es el control casi total de la cámara desde nuestro smartphone gracias a una app desarrollada por Olympus para dispositivos iOS/Android, desde la que puedes encenderla/apagarla, enfocar, controlar la exposición, etc. También puedes conectar la cámara al móvil o a la tablet para transferir inalámbricamente las fotos, y de allí a las redes sociales. Sólo esto ya es el sueño húmedo de cualquier bloguero…

¿Y qué tal la calidad de las fotos? Pues depende básicamente del saber hacer del fotógrafo y de la calidad de los objetivos… Y hablando de éstos, para mí lo mejor de esta cámara es que le puedes acoplar decenas de objetivos de monturas diferentes, como por ejemplo todo un señor Leica Elmarit 24mm u objetivos fijos Canon de los años 60… Y la propia Olympus ofrece objetivos de gran calidad, como son el Zuiko Digital ED 12–40mm ƒ/2.8 PRO o el 17mm f/1.8 (equivalente a un 35mm) que estuve probando todo un día. Aún así el pequeño sensor micro 4/3 no es competencia de las réflex full frame de las marcas más conocidas, y menos de una cámara de formato medio con soporte digital, pero quien necesita imprimir a tamaño poster, ¿verdad?

Decenas de objetivos a escoger para la Olympus OM-D E-M1...
Decenas de objetivos a escoger para la Olympus OM-D E-M1…

Como aspecto menos positivo, un sensor pequeño que ocupa menos superficie que un sello de Correos tiene una profundidad de campo mucho mayor que un sensor full frame, y ya no digamos un negativo de tamaño 6×6, con lo que es mucho más complicado conseguir desenfoques extremos para por ejemplo aislar sujetos en las fotos o jugar con luces de fondo difuminadas. Aunque adquiriendo un objetivo muy luminoso (f2 o menos) o trabajando en modo macro o con teleobjetivos esto se soluciona en parte. Y al contrario, cuando se quiere conseguir la mayor profundidad de enfoque posible, por ejemplo en fotografía callejera o de paisajes, es más fácil con el sensor micro 4/3 de la pequeña Olympus que con otros más grandes. Así que es cuestión de elegir qué nos interesa más…

La Olympus O-MD E-M1 es todo versatilidad, algo muy apreciado para fotografía de viajes pero que para mi gusto tiene un lado oscuro en esta y otras cámaras modernas: la E-M1 está plagada de botones y controles por todo el cuerpo, además se puede configurar hasta extremos insospechados si nos adentramos –más bien zambullimos– en sus incontables menús y submenús. Esto se traduce en complejidad de uso de la cámara, algo de lo que suelo huir como de la peste. Además, y esto es otra opinión muy personal, esta cámara de última generación está plagada de sofisticados automatismos que propician que cedamos el control de los parámetros de la toma fotográfica bien por pereza, bien porque luchar contra ellos muchas veces resulta tedioso. Yo no quiero que la cámara decida por mí cómo ha de ser la foto, prefiero alegrarme de mis aciertos y apechugar con mis fallos.

Fotografiando al personal en el Montseny, a-la Alex Webb
Fotografiando al personal en el Montseny, a-la Alex Webb
Foto desde la cintura, discreción a tope con la pequeña Olympus
Foto desde la cintura, discreción a tope con la pequeña Olympus

Y finalmente, el visor, aunque de un tamaño aceptable, es electrónico y asiste mucho en la toma fotográfica, pero es lo contrario de lo que yo busco en una cámara, que es un visor óptico gigantesco que me muestre una ventana al mundo lo más limpia y sencilla posible. Pero ya digo que es cuestión de gustos, a la mayoría de la gente estoy seguro que le encantará este visor electrónico.

Fotografía analógica versus digital, comparaciones odiosas y futiles…

Como decía al principio, me encanta la fotografía analógica y no dispongo de más cámaras digitales que mi iphone 4s. Y como no tengo una Olympus OM-1 pero sí una cámara muy parecida, una Mamiya 1000b DSX, no pude resistirme ante la ocasión de comparar la vetusta cámara de carrete con la Olympus OM-D E-M1 en un paseo por la naturaleza en Santa Fe del Montseny, en un día soleado de primeros de diciembre de 2013. Hacen buena pareja, ¿no creéis?

Olympus OM-D E-M1 vs Mamiya 1000B DSX
Olympus OM-D E-M1 vs Mamiya 1000B DSX

El proceso de fotografiar con una cámara de carrete de 35mm no tiene nada que ver con hacerlo con una cámara digital, comenzando por los preparativos. Para esta ocasión, le puse un carrete de película Fuji Reala 100 a la Mamiya, y fijé la ISO de la Olympus en 100 también. 36 disparos posibles en el carrete por varios cientos en una tarjeta SD de la OM-D E-M1… aún así, me sobró más de la mitad del carrete y tuve que acabarlo otro día. La aproximación también es muy diferente a la hora de tomar una foto, en la Mamiya tienes que pensar más pues has de configurar todos los parámetros, te aseguras dos y tres veces que todo está como quieres antes de disparar, y tras el click pasas a pensar en la siguiente foto –no tienes pantalla que te muestre los resultados–. Con la Olympus, a pesar de estar en modo manual tienes el visor que te muestra un montón de información y se ilumina/atenúa en función de cómo cree que va a ser la exposición, disparas y el acto reflejo es mirar la pantalla para comprobar el resultado. Esto suele llevar a dos o más disparos extra para acabar de afinar, ya que siempre te asalta la duda de si puedes obtener una foto un poco mejor. ¿Resultado? Disparé 17 fotos con la cámara de carrete, por 70 con la digital.

Cargando el carrete de Fuji Reala 100 en la Mamiya
Cargando el carrete de Fuji Reala 100 en la Mamiya

Las siguientes fotos están tomadas con la Olympus digital y la Mamiya de carrete. Comparar calidades de imagen en pantalla y a estos tamaños es bastante absurdo, pero os propongo un pequeño juego y dejo a vuestro fino ojo o a vuestra intuición el averiguar cuál es cuál (y si no, el nombre de los archivos os dará una pista)…

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Colores del Montseny

Olympus OM-D E-M1, una gran cámara de viajes

El día que vuelva a la fotografía digital no me importaría acompañarme de una Olympus OM-D E-M1 en mis viajes, me parece una muy buena cámara que abre muchas posibilidades fotográficas, y además es ligera y ocupa muy poco espacio en nuestra bolsa de viaje. Siempre que supere mi aversión por los visores electrónicos y el aspecto ligeramente plasticoso de las fotos digitales, claro está…

Varios fotógrafos y bloggers de viajes del #olympustrip. De izda. a dcha.: Rafa Pérez, yo, Mauro A. Fuentes, Miguel Páez, Luís Rodríguez
Algunos de los fotógrafos y bloggers de viajes participantes en el #olympustrip. De izda. a dcha.: Rafa Pérez, yo, Mauro A. Fuentes, Miguel Páez, Luís Rodríguez

Agradecemos a Joan Vendrell y Guillem Calatrava de Naturpixel su invitación para probar la Olympus OM-D E-M1, y a todos los compañeros fotógrafos y bloggers de viajes con los que pudimos compartir una fantástica mañana en la naturaleza del Montseny.

#camara-de-fotos#fotografia

Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."
3 comentarios
  • A modo de hobby he utilizado varias compactas digitales, con buenos resultados salvo en el aspecto de la batería. Sin embargo, no descargo probar algún día las reflex de esta marca para trabajos profesionales.

  • Pues me has dejado un poco planchado con respecto a la omd em1, y eso que ni siquiera me la puedo casi permitir, e iba a por la EM10, que es aun menos “pro”

    Pregunto:
    ¿tan pequeño es el sensor? comparado con una eos 20d, no con una fullfram. Al menos será bastante más grande que las de las COMPACTAS no? y la profundidad de campo será mejor en estas que en una powershot, digo yo (salvo si metes zoom a tope claro, pero aun asi el desenfoque es más “feo” que en las reflex, o que con buenos objetivos, obvio. ¿No podriais poner fotos de retratos en 50mm con el zuiko 14-42 ese que dicen que es tan majo y tan pequeño?

    Y luego.. los AJUSTES, si es verdad, tiene demasiada tonteria, la fotografia NO es eso. Basta ya, para eso están los filtros de instagram y el photoshop, pero ¿se pueden obviar? es decir, se puede trabajar en un modo en que uno elija solo av o tv, y dentro de ellos, los valores de diafragma, obturacion, pasos de luz, modo de medición y enfoque Y YA?

    No sé qué otras alternativas tengo a estas pequeñas microcuatrotercios , por unos … 650 euros que voy a ahorrar. Y siemrpe comprando lejos, y por internet, claro.

    saludos. y gracias por el articulo.

  • Hola,

    Pues todo es relativo… El sensor es pequeño comparado con un sensor full frame, sí, pero eso aporta ventajas e inconvenientes por igual… Es cuestión de saber qué busca cada uno.

    En mi caso, no tengo ningún interés por las cámaras digitales (cualquiera de ellas), ni por sus colores, ni por sus automatismos, ni por sus complejidades y obsolescencia programada. Dame una cámara de carrete en 35mm o una de formato medio, y estoy en mi salsa.

    Si quieres una cámara digital menos compleja, una opción muy popular entre fotógrafos parece ser la familia Ricoh GR.

    Saludos,

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