Nicaragua II: León, la brava

Mi viaje por Nicaragua me había llevado por las calles empedradas y coloniales de Granada. Tras unos días en Ometepe, una isla bella y desdichada a la vez, volvía a ponerme en ruta.

Mi siguiente parada fue otra ciudad colonial: León, la cuna de la revolución sandinista. León la brava, León la que se sublevó, León la que no pudo más, León de Sandino contra Somoza. León que mostraba las huellas de su revolución en pintadas callejeras y en un museo: el Museo de la Revolución.

Mural del museo de la Revolución @MónicaHernández
Mural del museo de la Revolución @MónicaHernández

-Hola, me llamo Enrique y voy a ser su guía.
-Hola… no necesito guías, creo que está todo muy claro…
-Bueno, yo se lo puedo explicar todo en primera persona, señorita, fui guerrillero.
Con Enrique ya son muchos nicaragüenses los que me hacen sentir el país, los que hacen que este viaje de gente auténtica, abierta y hospitalaria me cale hasta los huesos.
-Enrique… ¿has empuñado un arma?
-Empuñado y fabricado… en la guerrilla, yo me llamaba Víctor, todos teníamos sobrenombre. Fue nuestro único remedio, armar la guerrilla, no dejarnos oprimir… no podíamos consentir lo que hacían con nosotros Somoza y la Guardia Nacional así que el pueblo entero salió a las calles, gente como usted, mami… Probablemente usted también lo haría en caso de que su país se encontrara en esa situación…
-Qué difícil saberlo… ¿y ahora de qué vives?
-Todo el mundo que usted ve por la ciudad paseando han guerreado, todos hemos estado en la calle peleando por un país libre de opresores… yo, en concreto, soy veterano de guerra pero todavía no me lo ha reconocido el gobierno así que vivo de lo que me dan los turistas que visitan el museo.

Pintadas revolucionarias en las calles @MónicaHernández
Pintadas revolucionarias en las calles @MónicaHernández
Museo de la Revolución @MónicaHernández
Museo de la Revolución @MónicaHernández

Me pareció que la historia de Enrique superaba con creces a las de todas las catedrales, iglesias y museos que pudiera tener cualquier país porque la de Enrique y la de los nicas era una historia viva, una historia que aún merece la pena contar… Pensé que en Occidente estamos esperando que terminen las guerras para ir a ver las fotos a los museos… en este caso yo iba al museo de la Revolución pero la historia no había muerto aún. Me la contaba alguien que cuando yo iba al colegio empuñaba un Kalashnikov.

-Aún tengo una bala metida en el cuerpo. Ya me han dicho que no me la pueden sacar. Es como el recuerdo de la muerte de tantos y tantos compañeros… que siempre va a estar ahí incrustado.
-¿Tienes hijos, familia?
-Tengo dos hijos pero los dos marcharon a vivir a Miami. Aquí el que quiere prosperar se tiene que marchar… los gobernantes que hemos tenido hasta ahora tampoco han sabido darnos oportunidades…ni Chamorro, ni Ortega…ya ve, toda la vida luchando contra el imperialismo para en la práctica reconocer que es el país de las oportunidades…

Museo de la Revolución en León @MónicaHernández
Museo de la Revolución en León @MónicaHernández

Enrique parecía haberlo perdido todo. Sólo sentía emoción al enseñarme las fotos de sus compañeros armados en las calles, al hablarme de cómo se organizaban los vecinos… Subimos a la azotea del museo, desde donde se divisaba la catedral de León y dos volcanes, el Momotombo y el Momotombito. Me señaló donde estaban las cárceles cuando él era guerrillero, dónde vivía él, dónde estaban las salas de tortura…

Dejé León con un pellizco en el corazón. Ni la casa de Rubén Darío ni la arquitectura colonial consiguieron que dejara de pensar en la historia de Enrique, que era la historia de toda la gente con la que yo me iba cruzando por la calle. Todos, absolutamente todos.

Catedral Colonial de León @MónicaHernández
Catedral Colonial de León @MónicaHernández
Vendedoras de León @MónicaHernández
Vendedoras de León @MónicaHernández
Centro de León @MónicaHernández
Centro de León @MónicaHernández

Pensé en pasar unos días en las playas de León, que eran las del Pacífico. Así que tomé bus a Las Peñitas y busqué una habitación con vistas al mar.

Después me esperaba el norte, Somoto, donde había contactado con la directora de la ONG INPRHU-Somoto, Gladys Cáceres, que me iba a explicar qué pasó en las montañas con las mujeres cuando los hombres marcharon a la guerra: se habían empoderado. Ahora esta ONG está trabajando para conseguir que las campesinas y la mujer nica en general mejore su autoestima.

Puesto callejero @MónicaHernández
Puesto callejero @MónicaHernández

Me dejaba sin visitar toda la parte del Caribe, la colonia de Bluefields, los indios Miskitos… pero no me importaba. Sabía que a Nicaragua iba a volver.

Qué sería del viajero si ningún mar le esperara ya.

Textos y fotos: Mónica Hernández

sidebar:ciudad:Managua

#América#colonial#león#Nicaragua#norteamerica

Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."
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