La tierra con nombre de vino: La Rioja

Os presentamos un fantástico artículo de nuestra amiga Raquel, que nos lleva de ruta gastronómica por La Rioja y no se priva de ninguno de los placeres que nos ofrece esta fantástica Comunidad. ¡Os animamos a que nos enviéis también vuestras experiencias!

Un fin de semana en La Rioja es muy corto para disfrutar de ella pero es un aperitivo para animarte a seguir descubriendo en más viajes las tres Riojas: Alta, Baja y Alavesa.

Viñedo de La Rioja
Viñedo de La Rioja

En esta ocasión, el fin de semana dio para poco pero fue muy intenso. No perdimos ni un minuto. Es una comunidad autónoma fascinante. Si vas por la carretera de Burgos (A1) te recomiendo que salgas por la salida de Pancorbo para comenzar la pequeña trasformación de tu mente y  tener un fin de semana de aromas, sabores y de aprender un lenguaje que comienza a envolverte en el apasionante mundo de los vinos.  Nuestra primera parada fue Casalarreina donde nos alojamos en su Hospedería. Un antiguo Monasterio del siglo XVI que ha cumplido 500 años y que cada habitación (sólo cuenta con 15 habitaciones) es distinta y decorada con  mucho gusto con una combinación de mobiliario de la época y con toques actuales. (129€ con desayuno).

Al día siguiente y antes de visitar nuestra primera bodega dimos un paseo por Haro.  Destacar el barrio de la estación donde por metro cuadrado es el lugar donde hay más bodegas del mundo (Bilbaínas, CVNE, Gómez Cruzado, La Rioja Alta, Muga, López de Heredia, Rioja Santiago y Roda). También mencionar su famosa fiesta de la Batalla del vino (29 de junio) donde todos los participantes se arrojan litros y litros de vinos entre risas y bromas mientras sus camisetas se tornan de colores rosas, morados a causa del vino arrojado.

Salón social en donde comimos, en La Rioja
Salón social en donde comimos, en La Rioja

Después nos desplazamos a un pueblecito que se llama Ollauri situado en la ladera del monte Churrumendí (escasos 5 minutos). Te sorprenden varias cosas en tu visita a esta localidad. La poca gente que te cruzas, escasamente una persona, parece un pueblo fantasma; las estupendas casonas nobiliarias de piedra robusta con sus  escudos heráldicos y las chimeneas. Sí, habéis leído bien, en este pueblo las chimeneas no están sobre las casas sino en mitad de las calles, en un jardín, en una esquina. ¿El secreto? Este pueblo alberga en sus entrañas verdaderos laberintos bodegueros que te hacen trasladarte al pasado. Nosotros visitamos Paternina “Conde de los Andes” (www.paternina.com Tel.- 941310550).

El ambiente en la bodega es indescriptible, según bajas las escaleras, la luz se atenúa, la temperatura se refresca (no olvides el abrigo) y te pierdes por pasadizos; ves calados excavados en roca viva a 40 metros de profundidad y descubres como reposan los vinos que algún día se convertirán en reservas y grandes reservas. Es como viajar a un mundo de tranquilidad y sosiego. La visita cuesta 8 euros pero si comes en el restaurante de la bodega “El Conde” te sale gratuita. Nosotros elegimos la típica comida riojana aunque puedes elegir otras cosas de la carta.  El menú a base de patatas a la riojana, chuletitas al sarmiento y milhojas. Una delicia y además, como éramos 10 personas, reservamos en uno de los salones de los que disponen para grupos (49 euros persona).

Bodega Paternina "Conde de los Andes"
Bodega Paternina

Antes de plantarnos en Logroño, donde habíamos reservado el hotel, pasamos por Briones. Espectacular el museo de la cultura del vino Dinastía Vivancos. La valiosa colección arqueológica, de objetos etnográficos y artísticos que tienen como protagonista único al vino. (www.dinastiavivanco.es Tel.- 902 320 001)

Por la tarde en Logroño, alucinamos. Qué ciudad más asequible. Para conocer su casco antiguo e historia nada mejor que apuntarte a las rutas teatralizadas (www.logronoturismo.org) y para saborear su gastronomía, la calle Laurel y San Juan. Imposible probar todos los pinchos en un solo día de los bares que hay pero si puedes hacerte a la idea de la base fundamental de la cocina riojana: la calidad de su materia prima.

El domingo decidimos centrar nuestros conocimientos adquiridos en el vino en una cata en Bodegas Franco-Españolas (www.francoespanolas.com). Antes de cruzar el espectacular puente de hierro que nos llevaría a la bodega, compramos una bota de vino en una tienda en la calle Sagasta (Botero Félix Barbero en el número 8). No llama nada la atención por su escaparate pero cuando entras te das cuenta de que has acertado en el sitio porque es un artesano de toda la vida.

Bodegas Franco Españolas
Bodegas Franco Españolas

La bodega es la única que está en el centro de la ciudad y descubrirla es como hacer un curso acelerado de la historia del buen vino de rioja ya que tuvimos la oportunidad de catar y comparar vinos de corte más clásico (Rioja Bordón y Diamante) con otros que se adaptan a las nuevas tendencias (Barón d’Anglade y Bárbaro). Las instalaciones están muy cuidadas y merece la pena conocer la historia de esta bodega que debe su nombre a la unión en el momento de su fundación entre  capital francés y español tras la plaga de la filoxera que sacudió Francia en el siglo XIX.

Estamos encantados con este fin de semana que nos ha ayudado a cultivar nuestra cultura y a ser unos entendidos en el mundo del vino. Os la recomiendo. ¡Salud!

Recomendaciones

Las mejores épocas para visitar La Rioja son primavera, verano y después de vendimia (el mes de septiembre las bodegas suelen estar realizando la vendimia y te encuentras problemas para visitarlas). Muy bonitos los paisajes del viñedo en su etapa de Envero (época de la cloración de la uva – finales de agosto). Para llegar puedes hacerlo por tren, avión y autobuses pero lo más cómodo es llevarte tu coche si quieres hacer muchas excursiones.

Presupuesto

Tienes opciones para todos los bolsillos. Si vas entre semana los hoteles son más baratos y los restaurantes tienen menú. Las visitas a las bodegas y actividades varias cuestan lo mismo.

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Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."
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