Gestionar la información de los viajes

Desde niño que siempre he sentido pasión por los ordenadores y todo lo relacionado con la informática. La afición por viajar, en cambio, me llegó mucho más tarde aunque con tal fuerza que confío que me acompañe durante toda la vida.

En los últimos 7 años he intentado viajar en cuanto me ha surgido la más mínima oportunidad, y ya desde un principio no me bastaba con una guía de viajes más o menos convencional del destino. Siempre he tenido la necesidad de recopilar más información, sobre todo experiencias lo más fidedignas e independientes posibles, y contrastar los puntos de interés que me interesaba visitar con la experiencia de otros viajeros.

Preparando un viaje

Valoro especialmente la visión del destino mostrada por viajeros de otras culturas porque lo ven desde perspectivas y con matices distintos a los nuestros, así que siempre ando buscando experiencias y opiniones expresadas en otros idiomas –principalmente en inglés–, y las que me interesan las incorporo a mi guía de viaje personalizada. También me preparo información relacionada con la historia del destino, los monumentos y barrios a visitar, rutas alternativas, horarios, etc., muchas veces en base a experiencias personales de anteriores viajeros. Al final puedo acabar con bastante material, de formato y procedencia muy diferentes, que tengo que categorizar y ‘empaquetar’ de alguna manera para que consultarlo sea lo más sencillo y ágil posible durante el viaje.

Tecnología y viajes

Dada mi simpatía por lo tecnológico, comencé montando la información en formato digital, preparando una web sencilla por viaje con descripciones, mapas y fotos. Luego trasladaba la web a una pda (cualquiera de la fantástica serie de pdas Tungsten de Palm) o a una de las primeras tabletas Nokia, que allá por 2006 eran toda una novedad –por aquel entonces no había netbooks, y los portátiles eran demasiado pesados–. Cabe decir que empaquetar toda esta información me costaba unas cuantas horas, repartidas en las noches de la semana previa al viaje.

Luego una vez en el destino, consultar mi guía personal digital no era siempre del todo práctico: el dispositivo no solía tener una pantalla suficientemente grande para ser cómoda de leer, sacarlo continuamente del bolsillo o mochila no era lo más ágil del mundo, y después había que estar siempre pendiente del nivel de la batería. De todas formas, hubo ocasiones en que esta ayuda digital me fue valiosísima, como cuando llegué en una noche de otoño de 2004 a Viena y resultó que, incomprensiblemente, mi hotel estaba cerrado por reformas. Allí sólo quedaba un cartel que mostraba la dirección de otro hotel que se hacía cargo de los huéspedes. Gracias a una pda con el plano completo de Viena pude acercarme al nuevo hotel sin demasiados problemas. En otra ocasión, me dejé olvidada la guía de papel de Londres en el asiento del avión de ida, con lo que gracias a mi pequeña guía alternativa fue que pude ir suficientemente informado a los sitios.

Preparando la información de un viaje

Sin embargo, a medida que han ido pasando los años y con la experiencia adquirida, la verdad es que he ido simplificando bastante mi sistema para gestionar la información del viaje. Y cada vez tiene menos de tecnológico.

En la actualidad, lo que hago es imprimir en hojas individuales cada bloque de información independiente que estoy seguro que voy a necesitar consultar en algún momento del viaje. Doblo los folios por la mitad, y escribo en lápiz bien grande a qué corresponden (‘vuelo ida’, ‘reserva hotel’, ‘plano alrededores hotel’, ‘catedral Colonia’, etc.). Estos papeles los coloco en un lugar muy accesible de mi bolsa de viaje, y los tengo ordenados en todo momento por probabilidad de uso. Los que no sirven para el día de hoy, los dejo guardados en el hotel.

Mis tarjetas de información viajera

Un ejemplo real. Si voy a viajar a Londres, imprimo esta información, cada punto en un papel doblado por la mitad y etiquetado con lápiz para identificarlo:

  • Vuelo de ida, reserva.
  • Horario e información del Stansted Express Stansted – Londres.
  • Plano de la estación de llegada (Liverpool Express), detalle de la estación de autobús (mapa) e itinerario del trayecto hasta el hotel.
  • Hotel, reserva.
  • Información de cada punto de interés que me interese visitar. Si por ejemplo es el British Museum, imprimiré el mapa callejero y marcaré las estaciones de metro más cercanas. También pondré horarios del museo, y una lista de salas a visitar.
  • Plano de dónde tengo más o menos previsto iniciar el viaje de vuelta (por ejemplo, parada de metro de Euston Road si es que la última visita es el British Museum).
  • Detalles del tren de vuelta al aeropuerto.
  • Vuelo de vuelta, reserva.

Intento que la información sea concreta, los textos con tipografía grande, los mapas que ocupen el máximo de espacio posible. Resalto aquellos puntos importantes y suelo dejar espacio en blanco para últimas anotaciones. Los bloques de información han de estar bien estructurados y sobre todo han de ser rápidos de detectar de un vistazo.

Luego como comentaba ordenaré estos papeles por orden de necesidad de uso, y los colocaré en la mochila. Tener la información de esta manera me resulta muy práctico siempre. Me es sencillísimo localizar un papel, luego lo puedo guardar sin demasiados miramientos en un bolsillo, es fácil de leer en cualquier situación y no hay que consultar nivel de batería ni hacer scroll en una pantalla. Aún así, sigo llevando un ‘soporte de seguridad’ digital con más o menos la misma información, para cuando surgen imprevistos:

  • En el móvil llevo la excelente aplicación Métro, con todas las rutas de transporte público de las grandes ciudades que visitaré. En ciudades gigantescas como Londres, es un recurso valiosísimo.
  • En el móvil (o ipad) llevo capturas de pantalla de los mapas, también guardo pdfs de las reservas y toda la información que he impreso. Toda esta información digital la centralizo en Evernote, un excelente servicio mediante el cuál puedo acceder a mi información desde cualquier ordenador y lugar del mundo con conexión a Internet.

Esta combinación de información analógica y digital me ha funcionado muy bien desde el principio, y ya van tres años que no modifico apenas el sistema. Para mí no existe apenas fricción y tengo lo mejor de los dos mundos: accesibilidad y practicidad de lo analógico, capacidad de almacenaje y versatilidad de lo digital. Además, a la vuelta del viaje puedo aprovechar esta información para escribir en 3viajesaldia.

Y vosotros, ¿cómo organizáis la información de vuestros viajes?

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#gadgets#guías de viaje#ordenadores

Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."
3 comentarios
  • ¡Me he sorprendido un montón porque tenemos un sistema casi idéntico Manuel! La única diferencia es que yo en papel solo suelo tener reservas y me procuro siempre un mapa de la ciudad. Me encantan los mapas y suelo dibujar en ellos la ruta de cada día.

    Además procuro llevar una guía para leer en el avión, en cafeterías y en el hotel/hostal donde estoy. No empiezo las guías de viaje hasta que no estoy en el lugar. Es raro, sí, pero es como lo suelo hacer.

    Por último, tengo un mapa en Google Maps en el que marco todos los puntos de interés que quiero visitar (de cualquier lugar del mundo) a medida que oigo hablar de ellos a amigos, CouchSurfers, o en blogs de viajes. Así, cuando voy a una ciudad, este mapa me ayuda a no olvidar aquello que más ganas tengo de ver en ella.

    ¡Me ha encantado el artículo!

  • A mí me pasa parecido con las guías en papel: me gusta llevar una siempre, pero de las de tipo ‘inspiradoras’ (tipo El Pais-Aguilar), no tanto con información práctica (tipo Lonely Planet), que ya he buscado por otros medios. La ojeo unos días antes por si me influye en la planificación de las rutas de cada día, pero sobre todo la leo bien en los hoteles, la noche antes de ir a los sitios. Me encantan los bocetos de catedrales o barrios de El Pais-Aguilar, y leer parte de la historia de los sitios que voy a visitar…

    Para guardar info de lugares a visitar en un futuro tú eres más organizado que yo, que lo vuelco todo en Evernote (capturas de pantalla de webs, notas, fotos, tweets, etc.), con apenas algún tag y poco más. Luego busco justo antes de un viaje, y a veces me encuentro verdaderas sorpresas 🙂

    ¡Sí que tenemos puntos en común, sí!! 😀

  • Mi método es muy parecido aunque sin technologia. Tan sólo llevo un GPS de bolsillo (el móvil). Lo de los papeles doblados parece sacado de mi libro de estilo, hago exactamente lo mismo. Saludos.

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