Tribus de la montaña en Tailandia

Las tribus de la montaña viven en el norte de Tailandia en relativo aislamiento. El auge del turismo en el país del sudeste asiático está introduciendo en estas poblaciones elementos externos que están empezando a abrir una brecha de permeabilidad a la modernidad.

Matriarca karen

Pero no sólo el turismo está afectando a su modo de vida, sino que la deforestación, provocada por el método agrícola de roza y quema y la tala ilegal, está obligando a los poblados a trasladarse a zonas bajas.

Las tribus se dividen en tres grupos lingüísticos principales: los tibeto-birmano (lisu, lahu y akha), los karénico (karen, kayah) y los austro-thai (hmong y mien). Su idioma es una de las fronteras que los separa que la población thai, pero no es el único, ya que estas tribus seminómadas, venidas en muchos casos de la vecina Myanmar, no tienen la ciudadanía tailandesa y por eso viven al margen de ayudas gubernamentales, aunque en los últimos veinte años se está haciendo un importante esfuerzo por la integración de estas poblaciones.

Hay programas de trekking muy interesantes con los que se puede visitar a estas tribus, pero hay que ser cuidadoso y también selectivo para huir de los caminos más trillados, donde se verán más turistas de habitantes de las montañas y también para participar en recorridos que respetan a estos poblados, tantando de ser lo menos intrusivos posible y que los beneficios reviertan de alguna manera en las tribus que se visitan. En muchos de los centros que organizan trekking para visitar a las tribus de la montaña se puede obtener información sobre sus costumbres, pero en Hilltribe se puede consultar abundante información y también algunas indicaciones de cómo comportarse entre ellos.

Existen 10 tribus reconocidas, pero se calcula que pueden llegar hasta 20. Según el Instituto de Investigación Tribal de Chiang Mai se calcula que 550.000 personas viven en estos poblados.

Mujeres karen

Karen (Yang o Kariang)

Son el grupo más numeroso y provienen de Myanmar. Suelen vivir en los valles bajos, y por su accesibilidad son también los poblados más visitados en los circuitos turísticos. Suelen vestir túnicas de colores llamativo. El magenta es una de las tonalidades más comunes tanto en hombres como en mujeres, aunque las jóvenes solteras se diferencian porque llevan túnicas blancas. La sociedad es matriarcal y las mujeres soportan una importante carga de trabajo, tanto en la casa, como en el campo. Viven de la agricultura y ganadería. El cultivo del arroz es la principal actividad, aunque también es habitual ver a los hombres con el ganado.

Los paduang o más conocidos como poblados de ‘mujeres jirafa’ se han convertido en un verdadero reclamo y por lo tanto comercio turístico.
Estas mujeres pertenecen a una rama de la tribu Karen y se someten a una tradición que aunque hoy en día está prohibida tanto en Tailandia como en Birmania, sigue realizándose. El estiramiento de su cuello, y de ahí el nombre de ‘mujeres jirafa’ lo consiguen mediante unos anillos de metal colocados en su cuello. Cada año se añade un anillo más, hasta conseguir alargarlo 30 centímetros, consiguiendo un debilitamiento de la parte alta del torax.

Mujeres jirafa

Esta tradición se remonta a siglos pasados y no se conoce exactamente la razón, aunque se mantiene como hipótesis, que la colocación de estos anillos nació como protección ante los ataques de los tigres. En tiempos pasados, los anillos eran de oro, por lo que se piensa que este era también un método para proteger las riquezas de la tribu de robos.

El ritual comienza cuando las niñas son muy pequeñas, entre los cinco y los nueve años. Se les aplica una crema hecha con grasa de perro, leche de coco y jalea real, para a continuación colocarles el primer anillo. Cada año se les irá añadiendo uno o dos anillos más para que el alargamiento sea progresivo, hasta que la joven se casa. Algunas mujeres llevan hasta 28 anillos.Hay que tener en cuenta que para las mujeres es un honor, ya que el alargamiento del cuello se considera símbolo de belleza.

Muchos de estos poblados están formados por refugiados políticos que han huído de Birmania y se han instalado en las montañas tailandesas. Su exposición como atracción turística ha sido denunciada por asociaciones como la Liga de los Derechos del Hombre, ya que los pueblos se convierten en zoos humanos que se incluyen en la mayor parte de los circuitos turísticos.

Poblado Karen

Los Lisu (Lisaw)

Son una más de las minorías, se calcula que cuentan con unos 28.000 miembros y son de origen tibetano. Se han relacionado tradicionalmente con el cultivo del opio y practican el animismo como religión principal. Viven en las zonas más altas, y a diferencia de los Karen, que viven en casas de madera elevadas, los lisu construyen sus casa al rás del suelo con bambú y paja. También se les reconoce por sus tradicionales túnicas multicolor y los pantalones azul intenso de los hombres.

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Publicado por Silvia

Antes viajaba para ver en los demás la parte diferente; ahora viajo para conocer en qué nos parecemos. Javier Reverte. Viajero y escritor
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