Hoteles de lujo. La Trémoille, París

¿Harto del minimalismo? Huye a París. A ojo de buen cubero, la capital francesa reúne más hoteles recargados que ninguna otra ciudad. Y no hace falta alojarse en el Ritz o en el Crillon para sentirse arropado por suntuosas telas y camas bien vestidas. La Trémoille es una opción algo más asequible, íntima y contemporánea en su decoración. Te recibe con esa sensación de volver a casa después de un largo día y acurrucarse en el sofá que, por desgracia,…

La Maison Moschino de Milán

Agradezco los establecimientos sin parangón, únicos en su especie, y abomino el naranja chillón en las paredes, signo inequívoco de que el hotel pide a gritos que lo demuelan y lo vuelvan a construir. Éste que os presento es uno de los que no se olvidan. Alojarse en un hotel que encierre las esencias de la ciudad que lo acoge es quizás la mejor manera de adentrarse en el terreno. Por eso la Maison Moschino se me antoja una opción…

Mandarín Oriental. Ginebra

En la aparentemente triste Ginebra hay más motivos para la alegría de los que parecen. Por ejemplo, el hotel Mandarin Oriental (esa mole con banderitas que veis en la foto, a orillas del río Ródano), perteneciente a la cadena de lujo asiática del mismo nombre. La alegría es para quien se hospeda allí, claro. Lo han hecho artistas (Paul Tortelier, Dizzie Gillesppie), royals, políticos (los presidentes estadounidenses Carter y Eisenhower) y, por supuesto, altos ejecutivos de las principales entidades financieras….

Atrio. Cáceres

¿Es Atrio un restaurante fetén con habitaciones? ¿O es un hotel con un dos estrellas Michelin? Porque aquí fue antes el huevo que la gallina. Es decir, Atrio ha ejercido de restaurante gastronómico durante 25 años en la zona nueva de Cáceres. Pero sus carismáticos propietarios, Toño (al frente de la cocina) y José (sala y bodega), tenían alma de hoteleros. Y, tras siete años de obras, dieron a luz en el casco histórico de la ciudad un cinco estrellas…

Hotel Sport Hermitage & Spa. Andorra

Al entrar en el Sport Hermitage & Spa de Andorra se percibe un olor que no te abandona hasta que te despides del hotel. Es un aroma a frutos rojos que envasan en Huesca y que sobrevuela suites, bares y piscinas. Detalles como éste son los que consiguen que uno se lleve un buen recuerdo de un establecimiento. Hoteles de cinco estrellas hay muchos. La única forma de que calen en el viajero es desplegando gestos nimios de los que…