La vida a bordo en un barco de alquiler (Camargue-Francia)

El turismo fluvial es un clásico en Francia: te permite recorrer canales y ríos a tu ritmo y disfrutar con todo lo necesario en tu casa flotante. Y la respuesta es sí. Puedes navegar por los canales de Francia en un barco sin necesidad de tener licencia de navegación, el PER o el titulín.

Navegando por la Camargue (Francia)
Navegando por la Camargue (Francia) @nramos

Antes de embarcar:

Preparar unas vacaciones en barco fluvial es fácil y se puede adaptar al número de personas, ya sea una pareja o una familia, hay barcos de todas las medidas. También puedes adaptar el tipo de embarcación a tu presupuesto y elegir entre una amplia oferta de comodidades: baño en cada camarote, puesto de mando en el interior y el exterior, etcétera.

Un truco para encontrar buenos precios, es echarle un vistazo a las ofertas de último minuto y lanzarte a la aventura de ser marinero de agua dulce durante unos días. Es una experiencia diferente que dará para muchas anécdotas.

El equipaje:

Hacer la maleta para unos días en barco no tiene muchas diferencias con cualquier otra escapada, aunque algunos detalles podrán facilitarte el viaje. El espacio en los barcos está muy bien aprovechado pero es limitado. Es mejor llevar maletas que sean flexibles y también alguna mochila para las excursiones de día.

Unos días en la cubierta de un barco requieren de crema solar, complementos para evitar el sol como gafas de sol, gorros o sombreros. Si se te olvida la gorra, siempre puedes comprar dónde alquiles el barco una gorra de marinero para ambientarte. Lo mismo pasa con los guantes que necesitarás para amarrar con fuerza los cabos: puedes reutilizar los de jardín o moto, o comprar allí un par por unos 4€.

No olvides guardar en tu botiquín un buen repelente de mosquitos aunque no sea verano, y una linterna para volver con seguridad después de una cena.

Navegar:

En las bases de alquiler de barcos sin licencia en Francia, en nuestro caso era con Les Canalou (FPP Travel) te enseñarán todo lo necesario para conocer el barco e iniciarte en la navegación.

Tras una corta sesión práctica de entrenamiento, serás capaz de conducir hacia delante y hacia atrás. ¡No necesitas más! El puesto de mando de cubierta es el mejor para aprender a llevar el barco teniendo en cuenta el viento. Muchos barcos también disponen de otro puesto en el interior, ideal para los días de lluvia o para compartir café y charla con el resto de la tripulación. Eso sí: sin perder de vista el rumbo en ningún momento.

No está permitido navegar de noche ni adelantar a otra embarcación. Relájate y disfruta del trayecto. Además, los barcos de pasajeros y mercancías tienen siempre la preferencia. Lo mejor es reducir la marcha y arrimarse delicadamente a tu derecha para dejarlos pasar.

Disfrutando del paisaje @nramos
Disfrutando del paisaje @nramos

Mientras el capitán timonea y el segundo de abordo le da conversación, el resto de la tripulación puede aprovechar para ducharse: el agua caliente sólo funciona mientras estás navegando.

Amarrar:

Lo más divertido para la tripulación y más difícil para el capitán es amarrar. Sobre todo porque con este tipo de embarcación no puedes girar marcha atrás, sino que tienes que utilizar el viento, la corriente del río y tu pericia con los nudos de marinero.

Eres libre de atracar tanto en cualquier puerto de ciudad como en la naturaleza. En los pueblos es más fácil encontrar algún vecino dispuesto a guiarte e incluso a amarrar los cabos por ti sin tener que lanzarse al muelle. La capitanía de los puertos con servicios (electricidad, agua, etc.) suele cobrar entre 20 y 30€ por pasar la noche.

Nuestro barco @nramos
Nuestro barco @nramos

Por otro lado, atracar en cualquier parte del río es gratis, más bonito para dar un paseo o dormir bajo las estrellas. Las orillas de los canales suelen estar limpias así que sólo necesitas elegir la zona, saltar a la orilla con tu mazo y dos piquetas y darlo todo hasta estar bien amarrado.

Comer:

Con una cocina equipada con nevera, fuegos y horno puedes cocinar de forma sencilla en el barco. Lleva comida que no necesite frío constante, sobre todo si prefieres hacer excursiones y no navegar muchas horas seguidas: la nevera dejará de funcionar. Aprovecha para comprar frescos, vino y productos de la tierra para degustarlos en cubierta. Si tu presupuesto te lo permite, date el lujo de comer los platos de la zona

Gastronomía local en Aigües Mortes @nramos
Gastronomía local en Aigües Mortes @nramos

Dormir:

Los ríos no tienen el mismo oleaje que el mar, así que si no hace mucho viento y tus amarres son adecuados casi no notarás como te mece el río. Si quieres pasar la noche en un puerto de ciudad para salir a cenar, procura no estar muy cerca de la carretera para que el tráfico no te despierte a la mañana siguiente.

Para una noche plácida lo mejor es amarrar en plena naturaleza y despertarte con el sonido de los pájaros. Pero ten en cuenta que los mosquitos y otros insectos vendrán a visitarte cuando cae la noche y al amanecer. ¡Cúbrete y cierra todas las ventanas!

Amarrados fuera de puerto @nramos
Amarrados fuera de puerto @nramos
Continúa leyendo la serie 'Turismo Fluvial'Turismo fluvial en Francia ¡sin permiso!Escapada perfecta por los canales de la Camargue (Francia)  

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Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."
5 comentarios
  • Hola Noelia! Muy interesante tú nota y los datos técnicos que aportas, conozco muy bien el tema de la navegación en canales de Francia, y como tú dices, es un verdadero placer. Sobre todo te recomiendo los canales de la Borgoña o el de ‘Midi’… aunque me quedé con ganas (supongo que lo contarás en otra nota) de conocer sobre los pueblos y paisajes que has visitado en la Camargue, los toros, los caballos blancos semi-salvajes, las salinas, los flamencos rosados, los atardeceres! En fin, la Camargue es uno de los sistemas de deltas más importantes y resguarda una flora y fauna únicos… Un saludo grande y te seguiré leyendo!
    A trés bientôt!

  • Yo también tuve una experiencia similar en Camarga. Alquilamos un barco, aunque fue con otra empresa. Nos fuimos en un crucero gastronómico y en realidad vale mucho la pena. Los paisajes, la gente y la comida… ¡todo de maravilla! Ahora, me gustaría mucho volver a realizar otra experiencia pero esta vez, en otro destino. Saludos y ¡feliz viaje a los aventureros!

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