¿En qué consiste una buena fotografía de viajes?

¿En qué consiste una buena fotografía de viajes?

Hoy aprovecho para preguntaros algo que hace tiempo que me ronda por la cabeza: ¿en qué consiste una buena fotografía de viajes? ¿Y cuáles son las pautas que nos han de ayudar a conseguirla?

No me refiero a nivel técnico (demos por sentado que hablamos de fotos técnicamente bien resueltas), sino al lenguaje y las formas que escogemos para comunicar, a su contenido y a las diferentes historias que una buena foto de viajes transmite a quienes la visionan –entre ellos nosotros mismos–.

Las dificultades de la fotografía de viajes

Existen multitud de obstáculos y condicionantes a la hora de trabajar este tipo de fotografía: por un lado partimos de un desconocimiento casi absoluto de los lugares que vamos a visitar, además normalmente viajamos con poco tiempo y muchas prisas, y las novedades y curiosidades que nos encontramos continuamente nos roban la atención y nos impulsan a hacer más clics de la cuenta. Sin tiempo material para aprehender los destinos, parece que nos falta el criterio suficiente para capturar su esencia o las sensaciones que nos transmiten, y acabamos fotografiando los edificios y paisajes más llamativos, las estampas más tópicas o las escenas que muestran los colores más vivos.

Isla de Aix, oeste de Francia
Isla de Aix, oeste de Francia

Por otro lado, sentimos la necesidad de demostrar que hemos estado en los sitios emblemáticos, incluso a veces reconocemos composiciones y encuadres que habíamos visto de antemano hasta la saciedad, y aún así no podemos resistirnos a repetirlos. Fotografiar clichés también nos lleva a una placentera sensación de consecución de objetivos (nuestros pequeños trofeos), con lo que tomamos la millonésima foto a la Torre Eiffel desde Trocadero, olvidando un entorno que, aunque también nos transmite cosas, lo hace de manera más amortiguada y sutil.

Futuroscope
Futuroscope, en una de sus fotos más típicas

Queremos agradar a los demás, así que nos motiva el hacer fotos bonitas –¿existe peor insulto para una foto?–, compuestas de atardeceres idílicos, playas de aguas cristalinas y cielos azules. Somos yonkis de la hora dorada y de la hora azul, y esclavos de los likes del puñetero Facebook… Quizá nos dejamos llevar más por la estética de las fotos que por su contenido. Queremos demostrar y demostrarnos lo bien que lo hemos pasado de viaje. Ahora bien, ¿son nuestras fotos de viajes agradables pero vacías? ¿O es suficiente conque la fotografía de viajes sea agradable a la vista?

Gränna, Suecia
Gränna, Suecia

Existen más condicionantes, como el que nos marcan las hipotéticas expectativas de nuestro público: las revistas, los blogs de viajes necesitan de fotos icónicas y potentes para las portadas de sus artículos, que atraigan y sirvan de referencia y de ancla a un lector que se supone que espera unas imágenes muy concretas, que despierten el deseo de estar allí, pero sin sorpresas. También nuestra familia y amistades esperan resultados muy concretos. La silueta del Mont-Saint-Michel, las pirámides de Egipto recortadas en el horizonte (sin rastro de El Cairo, ese monstruo que casi las engulle), unos fiordos noruegos prístinos y frescos, de verde intenso… Componemos y encuadramos para que todos los elementos pinten una escena atractiva, mejor si todo ello es con una nitidez rabiosa y una saturación muy pasada de vueltas, marca National Geographic.

Saint-Marti-de-Ré, Francia
Saint-Marti-de-Ré, Francia

¿Qué nivel de exotismo y de sorpresa deben de tener nuestras fotos al volver a casa, cuanto más mejor? ¿Cuántos megapixeles necesitamos para crear fotazas? ¿Cuántos selfies y posados ante escenarios idílicos nos hacemos pensando exclusivamente en publicarlos en nuestros perfiles de redes sociales? ¿Por qué la necesidad de demostrarnos/demostrar que nuestro viaje ha sido ideal?

Mis hijos posando, Nantes
Mis hijos posando, Nantes

Contarnos a nosotros mismos —fabricar recuerdos— y contar a los demás son diferentes narrativas y perspectivas que entran en conflicto casi en todo momento, y que también nos confunden. ¿Qué queremos contar y transmitir en cada foto de nuestros viajes? ¿A quien? ¿Queremos mostrar los atractivos de los lugares que visitamos, o queremos transmitir qué sentimos cuando nos encontrábamos allí? ¿A lo mejor es todo mucho más sencillo, y no debemos ponernos tan sesudos con este tema?

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Manchester, Reino Unido
Manchester, Reino Unido

¿En qué consiste una buena fotografía de viajes? Yo confieso que no tengo la menor idea… Aunque hace tiempo que me persigue la incómoda sensación de que la mayoría de mis fotos de viajes son en parte esclavas de lo que yo creo que va a gustar en este blog, mientras que preferiría que transmitieran mis sensaciones personales sobre los sitios a los que viajo. ¿Cómo poner en sintonía sentimientos e imágenes, pues? Probablemente se trate de una pregunta que lleve toda una vida resolver…

Nota del autor: las imágenes que acompañan este artículo no pueden ni pretenden mostrarse como ejemplo de buena fotografía de viajes, las he escogido para ilustrar la entrada, sin más.

#fotografia

Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."
12 comentarios
  • Que pregunta tan difícil Manuel, me he sentido reconocido por muchos de los comentarios que has hecho. Dicen que una buena fotografía de viajes (o un conjunto de ellas) deben contar una historia… yo desde luego que no lo he logrado.

    Me dejo seducir por el momento y abuso de los disparos tratando de que las fotos capten la esencia de ese instante, pero supongo que luego sólo me lo recuerdan a mí y no a los lectores.

    Ahora he cambiado un poco el chip y no me obsesiona tanto la fotografía como disfrutar del viaje.

    • Yo también me he relajado un poco desde el último año, cada vez tiro menos fotos (~200 en el último viaje, versus ~1.800 hace 2 años) e intento que orbiten más sobre mi familia y los momentos que estamos pasando juntos. Aún así reconozco que sigo fotografiando demasiadas escenas que creo que van a gustar/servir por aquí pero que no me acaban de llenar, y me gustaría tener un mejor ratio de fotos que me siguen hablando tiempo después de haberlas tomado.

      Gracias por comentar como siempre, Pau!

  • Comentario del célebre fotógrafo Paul Strand a sus alumnos:

    “Todos somos estudiantes, algunos lo son por mas tiempo que otros más experimentados. Cuando dejéis de ser estudiantes, puede que dejéis de estar vivos en lo que concierne al sentido de vuestro trabajo. Por lo tanto hablo de estudiante a estudiante. Quiero deciros, pues, que antes de dedicar tiempo a la fotografía (que por otro lado os tomará mucho) pensad hasta que punto es importante para cada uno de vosotros.

    Si lo que realmente perseguís es pintar u otra cosa, entonces no fotografiéis, salvo que se trate de pura diversión. La fotografía no es un atajo para llegar a la pintura, para llegar a ser artista o para cualquier otra cosa. Por otro lado si la cámara y sus materiales os fascina y motiva vuestra energía y vuestro respeto, aprended a fotografiar. Descubrid primero qué puede hacer esta cámara y estos materiales sin ninguna interferencia, únicamente con vuestra propia visión. Fotografiad un árbol, una máquina, una mesa, cualquier trasto viejo; hacedlo una y otra vez modificando la luz. Observad lo que registra vuestra película, descubrid los resultados que se obtienen con los distintos tipos de papel y gradaciones. Las diferencias de color que pueden obtenerse utilizando uno u otro revelador y en qué forma estas diferencias cambian la expresividad de la imagen. El campo es ilimitado, inagotable, sin salir de las fronteras naturales del medio. En resumen, trabajad, experimentad y olvidaros del Arte, del pictorialismo y de otras palabras en mayor o menor grado carentes de sentido.

    Ved libros de autor, exposiciones, por lo menos conoceréis lo que han hecho los fotógrafos. Y observad también críticamente lo que se este haciendo en general y lo que cada uno de vosotros realiza ahora. Algunos han dicho que Stieglitz tenía fuerza porque hipnotizaba a sus modelos. Id y mirad lo que ha hecho con sus nubes; descubrid si sus poderes hipnóticos se extendían también sobre los elementos. Observad todas estas cosas. Ved qué significan para vosotros; asimilad lo que podáis y olvidaros del resto. Sobre todo mirad las cosas que os rodean, vuestro mundo inmediato. Si estáis vivos significará algo para vosotros, y si os interesáis lo suficiente por la fotografía y sabéis como usarla querréis fotografiar ese significado.

    Si permitís que la visión de otra gente se interponga entre el mundo y vuestra propia visión conseguiréis algo ordinario y sin sentido: fotografía pictorialista. Pero si conserváis esta visión clara, conseguiréis algo que por lo menos será una fotografía con vida propia, al igual que un árbol o una caja de cerillas, siempre que creáis que estas cosas tienen vida propia. Para conseguir esto no existen atajos, ni fórmulas, ni reglas; únicamente en todo caso las que rigen la vida de cada uno. Sin embargo, es necesaria la autocrítica más rigurosa y el trabajo constante. Pero primero aprended a fotografiar. Para mí esto constituye ya un problema sin fin.”

  • Es cierto todo lo que dices. Sí es verdad que el concepto de una buena foto de viaje es bastante subjetivo… Creo que el truco está en la variedad, un poco de todo. Fotos que muestren el carácter del sitio que estamos visitando, pero también nuestro estado de ánimo o lo que sentimos durante ese viaje… Buena pregunta la que planteas, sí! Aunque no creo que haya patrones o reglas 😉

    Un saludo y te esperamos!

  • Venía a leer tu concepto sobre el tema, para ver por donde propones el debate, y me encuentro que “doy por asumido que hablamos de fotos técnicamente bien resueltas”.

    Lo siento, pero primero deberías resolver lo de las fotos técnicamente bien resueltas, porque las que muestras, no lo están.

    Lo siento, pero es mi opinión.
    Albert.

    • Gracias por tu comentario Albert,

      En ningún momento he dicho (ni he pretendido insinuar) que mis fotos sean buenas fotos de viajes!! Están sólo para ilustrar el artículo, las que hay no pretenden ser ejemplo de nada ni son 100% representativas de mi estilo, si es que tengo alguno.

      En este post lo que pretendo es plantear preguntas que creo que son universales para cualquiera que afronté la fotografía, ya sea un fotógrafo mediocre, regular o bueno.

      Quédate pues con el texto y no con las fotos que lo acompañan. ¿Cuál es tu aporte?

      Un saludo,

  • Muy buena reflexión. Hace pocos días me quejaba (autocrítica) de lo mismo en Facebook mientras buscaba fotos para ilustrar un post… 2.500 fotos en 15 días de viaje. OMG.

    Me ha encantado el comentario “Somos yonkis de la hora dorada y de la hora azul”, jajaja.

    Saludos! 😀

    • Muchas gracias por participar en la reflexión, Ali 🙂

      Como era de esperar, hay alguien que ha expresado mucho mejor el problema al que me refiero:

      […] So many landscape photographs look the same; so many street photographs look the same; so many architectural photographs look the same; and so on. Beauty, precision and objective measures of quality are in abundance, but often are pursued for their own sake, and with little regard to inspiration.

      http://guytal.com/wordpress/2014/09/01/believing-is-seeing/

      Y para aquellos que venían buscando respuestas en mi artículo, pero se han encontrado que sólo tengo preguntas (¡lo siento!), un buen artículo con trucos y consejos para mejorar nuestra fotografía de viajes:

      http://digital-photography-school.com/shooting-details-tell-visual-story/

      ¡Saludos!

      • Y aquí tendríamos posiblemente la solución, planteada de manera genial en una conversación entre dos fotógrafos legendarios:

        Alfred Stieglitz once asked Minor White: “Have you ever been in love?” —“Yes”. —“Then you can photograph.”

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