El Brexit de Londres

El Brexit de Londres

¿A dónde te llevará el Brexit, Londres? Los últimos veinte años han sido para ti de un innegable éxito económico y social, pero a partir de ahora y con las nuevas restricciones, ¿qué puede esperar la población extranjera que da vida a tus servicios y comercios, aquellos que han contribuido en destacarte como una de las ciudades más competitivas y exitosas del mundo? ¿Cuál es el plan?

Quizás es el miedo lo que atenaza a tus ciudadanos más reaccionarios, una incertidumbre que surje de los problemas de la globalización, de la desestabilización de países enteros, del despropósito que es Europa y su política migratoria, de la creciente amenaza terrorista, de un mundo cada vez más difícil de interpretar. Toda tu modernidad y sofisticación, todos tus planes de construcción de una sociedad multicultural –aunque fuertemente dividida en clases– se ven en entredicho en estos momentos. Probablemente es el temor quien guía tus pasos en estos tiempos; en tus calles no se aprecian todavía los cambios, tus comercios siguen efervescentes de actividad, operados por las mismas personas con rasgos y acentos forasteros y con el mismo inglés roto que puebla casi todos tus rincones. Te he visitado durante muchos años y sigo maravillándome ante el ritmo frenético que fluye por tus calles y en tu subsuelo, aunque reconozco que en este último viaje quizá esperaba detectar cambios sutiles que hablaran de una transformación incipiente. Pero, torpe de mí, sólo he sabido ver la Londres vibrante de siempre, la Londres abierta al mundo, la que me fascina y me invita a volver una y otra vez.

Posees una riqueza, una diversidad y una potencia que son evidentes incluso ante los ojos menos despiertos; me imagino que continuas siendo uno de los destinos preferidos para atraer el capital extranjero, proveniente principalmente de Asia y Oriente Medio. Tus colegios y universidades siguen estando entre los mejores del mundo y las élites mundiales continúan aspirando a formar a sus hijos en tu sistema educativo, siguen soñando con dotarles de una cultura occidental que complete su formación y les abra las puertas al mercado internacional.

Invertir en tus inmuebles ha sido considerado hasta ahora un valor seguro, una circunstancia que te ha ayudado a renovar barrios enteros y a poner el precio de tus viviendas por las nubes; y tú, que siempre has sabido aprovechar las oportunidades de negocio allá donde se presentaban, también supiste ver la ventaja de acoger a tantísimos extranjeros que buscaban empleo e iniciar una nueva vida lejos de casa: de hecho, tu sistema económico se basa en una mano de obra abundante y barata, en constante renovación. ¿Cómo harías a partir de ahora sin ellos? ¿Dónde vas a encontrar a estos trabajadores si cierras tus puertas a los extranjeros? En realidad no podrías a estas alturas… Por eso, ¿qué va a resultar de hacerles la vida más complicada de lo que ya lo es? Porque das mucho pero exiges en la misma medida, porque acoges al tiempo que vampirizas las energías y la vitalidad de los que han llamado y siguen llamando a tus puertas para darlo todo con tal de salir adelante.

Yo de momento sigo reconociendo a la Londres que está totalmente abierta al turismo, la que preserva y presenta tesoros incalculables, la que se enorgullece de ser todo un ejemplo de cultivación de la cultura y las tradiciones; pero también sigo admirando la Londres que no mira ni el pasado ni el credo de sus nuevos vecinos, la que se abrió a los siete mares y apostó por la diversidad como hecho identitario, la que abraza todas las cocinas y costumbres del mundo, la que necesita seguir creciendo. ¿Cómo vas a navegar en estas aguas revueltas, Londres?

Este artículo es fruto de una colaboración con hundredrooms.com, con quienes reservamos alojamiento en Londres para este viaje gracias a su metabuscador y comparador de precios.

#Europa#Londres#Reino Unido#vivir-en-londres

Publicado por Manuel Aguilar

"Viajar es uno de los mejores caminos para encontrarse a uno mismo."
1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *